Habla la arena
Soy fluida y omnívora, el beso
casual. Daré vida a tus ostras.
Comeré tus diamantes. Soy una boba, nada
en sí misma, sólo la medida que vale
y si eres un animal suficientemente pequeño,
acércate;
si eres un vegetal suficientemente pequeño, acércate;
si eres un mineral suficientemente pequeño, acércate.
Madres, quítenme de las manos
de sus hijos. Amantes, libérenme
de los grilletes de sus pantalones. Tracen
una línea, que sea mi boca: nombraré
su país. Soy alguien que dice Sí en el fondo.
Juguemos a las escondidas y a ahogarnos. Hagamos
como si las perlas fuesen ojos. Cuando los hombres caen,
me gusta cómo tocan sus brazos, cómo
cómo se rozan
las piernas. Hay siempre más hombres, hombres
que traen bolsas lo suficientemente grandes como
para sostener
a los demás. Un hombre que se arrodilla
con una bolsa más pequeña, la llena y la vierte, la llena
y la vierte, como si pudiera probar algo.
Versión
de Yéred Cosío Martínez