La gaviota romana (Larus michahellis)
La Belleza está en mí
y yo en ella
el evangelista se confundió
por los siglos y hasta hoy y el futuro
No una paloma ordinaria plebeya
sino la majestad que me anima
fue elegida por el misterio
para traer al orbe efímero
el mensaje de transparencia
Mi reino es el Mediterráneo
desde tiempos anteriores a imperios y repúblicas
que sucesivamente se desploman
bajo mis alas más blancas que el mármol
y más tenues que la seda de Oriente
No me rebajo a mendigadas migajas
de sandios turistas en tropel
a quienes afrenta mi estampa
garbosa como ellos nunca lo serán
Soy el nicho del Espíritu
cuando el instante celeste
desciende a los mortales
en el cenit de la creación
Soy el heraldo
llamadme Narciso
el cielo y los lujos de Roma
son el espejo en que me complazco
De:
“Derelictos”