"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
viernes, 2 de febrero de 2024
CARLOS SUBIRÁ
Lo bueno y lo malo
Lo
bueno de ir por libre en esta vida
es
que nadie se apropia lo que sueñas;
tú
eliges el tamaño de tu herida,
si
escalas la montaña o te despeñas.
Lo
malo de ir rodando y sin raíces
es
que el mundo se vuelve un sitio ajeno;
tú coses sin aguja cicatrices
de
amor que guardas luego entre el centeno.
Lo
malo está en vagar como un salvaje
que
apenas carga un mínimo equipaje
y
quiere el sol beberse a cuentagotas.
Lo
bueno está en saber que los dolores
de
ser un perdedor de perdedores
le
arrancan su victoria a mis derrotas.
YURI SOTELO ORTIZ
Solsticio de invierno
Un
canto abatido suena por la tierra
semejante
al eco de un sueño olvidado;
se
escucha al silencio gritando un llamado,
junto
al frío viento que su alma encierra.
La
luz baila al ritmo de un canto que aterra,
con
un hondo abismo, profundo y callado,
donde
el corazón cae triste y ahogado,
pues
su flecha gris al llanto se aferra.
Y,
mientras el sol muestra su agonía,
cual
un sueño amargo, penoso y vacío,
envuelve
a los ojos en su simetría.
Todo
está apagado, lánguido y sombrío,
todo
duerme bajo su cruel melodía,
pues
muestra su aliento el invierno frío.
JOHN KEATS
Cuando siento temores de acabar de
existir
Cuando
siento temores de acabar de existir
antes de que mi pluma espigue mi inventiva
y de que altos montones de libros en sus tipos
guarden, ricos graneros, mi grano bien maduro;
cuando
observo en la faz de la noche estrellada,
en nubes, vastos símbolos de sublime aventura,
y pienso que quizá no viva hasta rastrear
sus sombras, con la mágica mano de lo azaroso;
y
cuando siento, hermosa criatura de un momento,
que jamás volveré a mirarte otra vez,
jamás a deleitarme en la mágica fuerza
del
amor sin pensar…, entonces, a la orilla
del anchuroso mundo, me yergo solo, y pienso,
hasta que Amor y Fama se abisman en la nada.
Versión de José María Valverde
RODOLFO SERRANO
Nunca es tarde
Es
tarde para todo. Miro ahora
un
cielo gris. Las diez de la mañana.
El
día ha comenzado sin nosotros.
Un
día más sin nadie. En la ventana
se
posa un gorrión. Y vuela luego.
Las
ganas de encender un cigarrillo.
El
libro abandonado sobre el lecho.
El
recuerdo, lejano, de otros días.
El
corazón en punto y a deshora
que
late muy despacio. A sobresaltos.
Y
sentir que ya es tarde para todo.
Que
ni siquiera queda la memoria
de
los tiempos de gloria. Sólo bruma,
ahora
sólo bruma de esta vida
que
se adormece, lenta, inexorable.
Cuatro
gotas de lluvia en los cristales.
Un
silencio pesado que antecede
a
las nubes que vienen por los cerros.
Y
este cansancio enorme. Esta añoranza
de
los días azules de la infancia.
Es
tarde para todo. Y, sin embargo,
el
corazón se me llena a bocanadas,
como
un aire, de pronto, fresco y vivo.
Hay
gente por las calles, como ríos
que
desbordan la vida y que me empujan.
Y
siento que es ahora un buen momento
para
empezar de nuevo. Y para siempre.
CAMILA RÍOS ARMAS
No
tengo de dónde asirme
La columna rota que me erige perdió su base
La
firmeza del suelo se hace polvo
Mi
cuerpo
templo en ruinas exhibido en un museo
solo está al alcance de los ojos visitantes
y de algunas manos
que cruzan la línea transparente de lo prohibido hasta tocar
la huella humana de la historia
De: “A una llama del lugar”
RAQUEL RAMÍREZ DE ARELLANO
Seguro que no
picaré
mejillones y haré todo haré poesía de todo de todo se hace una cáscara que
guarda sorpresas canciones hipotálamos en el vértice nupcial donde se celebran
los divorcios
me
haré la lista respondiendo preguntas en entrevistas para tortugas entraré fuera
del caparazón donde tejen sus soles las avispas trucaré el cuentakilómetros
antes de vender mi ford passat
me
haré de noche y saltaré contigo por la ventana cuando el mar
esté dispuesto a recoger la plancha lacónica de nuestros cuerpos
mi ombligo y tus ronquidos tus uñas y mis cejas
regresaremos
cada uno por su lado al lugar de nuestra cita y
recogeremos el sable las botas de cowboy y cowgirl y cowbaby
para rodeos haremos las paces con la vecina polaca que plancha
las camisas para celebraciones y entrevistas de trabajo
me
reuniré sola con muchas personalidades del mundo del cine mudo mataré la
esperanza de que el nazismo no haya existido más que
en la casa de los horrores y buscaré la imagen de Hitler ordenando
secuestros a sus militares para mear sobre las cuencas rectilíneas
de sus ojos
la
acabaré jodiendo bien acabaré jodiendo el lenguaje acabaré por decir que el
código es el mísero elemento donde solo se cultivan sílabas y después entre la
tecla y la tecla del piano trascenderá el sonido uniformemente acelerado como
un timbre sin neumáticos para el armisticio de las bicicletas
¿no
es eso un lexema para tus flexivos? ¿no es acaso una raíz para la
perpendicularidad de tus verbos?
me
haré la lista responderé a las preguntas de la aupair recién llegada a Londres
como si alguna vez hubiera existido ese idioma patinaremos con el grupo de
referencia para viajantes en el interior de un buque de guerra
detonaré
granadas fuera del círculo firmaré decretos de paz con una metralleta bajo el
brazo lo haré cuando no queden vendajes en los armarios de los hospitales ni
dinero en los paraísos fiscales ni anemia en las amebas que menstrúan cada
treinta y cinco noches
voy
a reescribir uno de los poemas de Ashbery que nunca supo qué significaban sus
poemas para cagarnos juntos en la historia de los reglamentos ¿qué dices que es
una ley? ¿qué dices que es una norma?
la
capacidad de mi mano sobre la tecla no es otra cosa que destruir con violencia
lo que un día tuvo significado ¿podemos volver a inventar el mundo? pavoneo
chuleo reguetoneo poético ¡cáspita! he inventado una palabra seria este es el
momento de suicidarnos todos
creo
que hace falta pasta de dientes papel higiénico y pinzas de tender las ropas
hagamos entre todos la lista de la compra la anticapitalista lista de la compra
¿es este poema un ejercicio de escritura automática? ¿es este poema el haz de
luz de la caverna del surrealismo? ¿es este poema un invento para truchas
marsupiales y logaritmos éticos? no seguro que no
De: “La cesta del lobo”
