"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
viernes, 30 de junio de 2023
CECILIA PONTORNO
4
Estar
en el mundo
como lluvia.
Cuando
digo mundo
quiero decir
las puertas
que aprendí a cruzar
porque mi soledad
me necesitaba.
JUVENTINO GUTIÉRREZ GÓMEZ
Varado a medianoche
Azul
la noche
sentado en esta barca
nacen estrellas.
Versión
del mixe al español por el propio autor.
ASHLE OZULJEVIC SUBAIQUE
Apuntes
para la reelaboración de mi inconsciente
(fragmento)
XVI
Siquismo
hidratante y ambivalente
la transparencia del agua altera y nivela todas las formas que están bajo la
superficie.
Primera
deformación visual:
meto la mano al agua y nunca logro alcanzar la base
quiero caminar sobre las piedras pero el lago miente
una saliente rocosa me atraviesa la piel
cuando me detengo para abrigar el pie herido caigo
el agua se pone blanda y permite que mi cuerpo llegue al fondo
que se incrusten todos los guijarros en la piel
1.
La transparencia es una mentira
2. No soy un pez
3. Los objetos están más lejos de lo que parecen
4. El que quiere celeste que se ahogue.
BERNARDO CARBÓ
Elegidos
Todos
los hombres son iguales, lo dice la Declaración de Independencia de
Estados Unidos; también lo dicen sinfín de refranes para hablar de alguien
perezoso, incomúnico y promiscuo; carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno,
fósforo y azufre. Alrededor de la fogata, el vaquero manipula cuerdas con sus
dedos; la guitarra hace eco de sus intenciones; brinca el ritmo en un trance de
serpientes. Mi talón derecho golpea el piso, las yemas de mis dedos hormiguean
y mi expresión se infla como un pan. No importa cuánta tecnología haya, aún nos
reunimos al ver fuego.
AURELIA CORTÉS PEYRON
Fuera
La
noche aquí no es nuestra.
No tiene puertas,
no se puede estar mucho tiempo
aquí abajo, junto al río,
se consume el tanque de oxígeno,
las nubes de insectos,
campanadas urticantes que anuncian
el toque de queda,
sostienen pedazos de aire,
nos marcan sus constelaciones
de sangre viva
para fijarnos también al cuerpo
(quisieran echar raíz en la carne
bebernos como sol y savia),
nos expulsan de esta zona abisal,
fauna sin nosotros.
De:
“Xicotepec”
VALERIA MUSSIO
no
creo que sepas el efecto que causas en mí, pero no dejes que nadie te convenza
de que no existe tu belleza
con
esto que siento por vos puedo entender
lo que hace unos años me pasó con ella:
quisiera contarte sobre lo que es
ser un cuerpo que crece sin ternura
y que alguien te acaricie el pelo
por primera vez. quisiera contarte sobre
lo que un cuerpo malnutrido es capaz
de hacer por vivir
eso de nuevo. tal vez no te resuene
para nada, pero a la luz de vos
cobra sentido lo que pasó con ella,
en ese momento también
intenté asimilarla a mi cuerpo y así
de a poco la fui deshaciendo
hasta empujarla lejos de mis manos.
ahora crecí un poco pero vos
sos más viejo que yo
y no voy a pretender que no se nota,
dudo mucho que entre tus clavículas
y la última de tus costillas esté prendida
la misma hornalla que despacita me quema
a mí, a mí por dentro.
voy a hacer un esfuerzo para no
arrasar con tu casa, pero si supieras
que si pusieras una mano tuya
ahí, donde arde
atravesarías mi pecho que se torna
blandito y se derrite con el mimo de cualquiera
atravesarías mi pecho que de a poco
deja ver un animal que lento
muy lento
se resquebraja
para dejar entrar solo
lo que se siente como esa primera vez
que alguien pasó una mano suave
por mi cara. voy a hacer un esfuerzo
por dejarte ir tranquilo y no volver
a quemar lo que amo intentado
evitar el derrumbe
quiero aprender
una relación tierna con la ternura
relajada, con confianza
como quien sabe que las frutas
siempre surgen en la estación que corresponde
no como un lobo
que cuando tiene la comida entre los dientes
la destroza.
Versión
de Guillermo Fernández
jueves, 29 de junio de 2023
CECILIA PONTORNO
7
Las dos vidas del poema
Escribo
un poema y está naciendo en plena calle.
Dejé caer el idioma,
ahora busco mi herencia en la textura del aire.
BERNARDO CARBÓ
Invierno
Un
ratón en la cocina hace como que no me ve. En el filo de su ojo, veo la prisa
en recoger migajas. Parece que pegara su brazo al torso y escogiera manzanas en
el mercado. Llámame ilegal, no indocumentado. Acta de nacimiento, tengo;
huellas dactilares, en sus archiveros. Suena el teléfono y es un número de
México: “Espero que el frío no esté muy duro”. Madre, no ha caído la primera
nevada y los ratones ya barrieron el piso.
VALERIA MUSSIO
no
lo hagas
si
prendés fuego un animal que vive
va a correr huyendo del dolor
sin saber que es imposible desprenderse
de su propia carne que se incendia
el animal
prendido fuego
correrá
y sus pies calientes van a causar
la destrucción completa de esta casa
que existía mucho antes que nosotros
los que aprendimos a hacer fuego con las manos
e intentando salirse de sí mismo, va a provocar
un incendio forestal incontrolable
hasta que sus miembros chamuscados se desmayen
dejando restos que descansan libres
de culpa, de juicio y de recuerdo
porque casi todas las catástrofes que conocemos
se originan en un cuerpo maltratado
que no pudo frenar con el dolor.
AURELIA CORTÉS PEYRON
Años
roble
Cada
día trajo consigo
muchos dentro:
horas hexagonales silenciosas,
horas de abejas inquietas,
horas de cera
destinadas a fundirse
bajo el sol.
Cada día, un anillo
se nos dibujaba dentro.
Por eso los nombramos años roble.
ANDRÉS KUSMINSKY
Evolución
Habría
que acercarse a la mesa del que
porque lo lee no sé quién escribe. Es decir,
su
espléndido aislamiento romperlo, muchachos.
Los temas no son esos hace rato, ya hay otros.
La
época nos pide un tratamiento especial, además,
que le avisen, muchachos, que le toquen el hombro.
ASHLE OZULJEVIC SUBAIQUE
Apuntes
para la reelaboración de mi inconsciente
(fragmento)
III
Si
la pregunta es cómo voy a conocer eso
cómo voy a conocer-lo
la pregunta es
cómo voy a conocer-me
Se
abren los caminos no se oye bienvenida ni fanfarria
pero se bifurcan los modos si la pregunta se formula
si decides conocer
optas:
“yo misma”
y lees tu biografía
pero nada
la escribes la corriges llenas de imágenes las páginas de tu diario
pero
nada
te radiografías te endoscopías te ecografías te sacas sangre te testeas el ADN
te autopsias
pero nada;
te sacas el tarot la carta astral y las runas te psicoanalizas e hipnotizas te
entregas a regresiones y vidas pasadas test ayurvédicos y purgaciones venenosas
bebes decenas de litros de ayahuasca comes todos los psilocibios que encuentras
pero nada;
te enamoras
nada sobre nada;
te duermes y te sueñas
imprecisa mancha blanca que atraviesa el polo
antorcha que alumbra la cueva
ahí
ahí
en la sombra que se produce ves una mácula las
partículas de polvo que no reflejan luminiscencia
ahí
en la penumbra concebida por la luz
en la oscuridad
comienzas a distinguir
algo.
miércoles, 28 de junio de 2023
CECILIA PONTORNO
5
Creí
ver los días que quedaron del invierno
con los cabellos blancos
llenos de miseria, desnudos
en sus horas hostiles.
Creí
estar en la antesala del infierno.
Creí
en el infierno, creí
en el hombre salido del infierno.
Miré
las fotos ausentes en las paredes
pretendiendo ser memoria,
soporté el vacío
porque no fui la única.
Cuando
uno cruza los umbrales
cualquier umbral
se coagula con otros
y el humo del cigarrillo entra por cada agujero de humanidad.
Dejé
de creer en el abandono del mundo.
Y si
tuve suerte
fue por leer la propia muerte en mis manos
abrazada, sin embargo, a una sonrisa
y a estas páginas
que no olvidaron lo que guardan en su tristeza
el
olor a hogar, a incienso,
el poema
así
conservo la misericordia
y saco el pesado manto negro que cubre mi espalda
y me veo recién nacida, desnuda, sin carne ni pieles
con dos huecos por ojos
con el rostro abandonado por dios
solo hueso y un aliento frío.
Hay
un reflejo invertido
un espejo para entender el mundo
un
oficio verdadero
revelado.
BERNARDO CARBÓ
Fruta
El
demonio es el progreso, es pura fruta del conocimiento. Qué sensual es la olla
de acero, qué estéril, qué brillante; qué cosas tan fantásticas salen de las
minas y del petróleo. En la parroquia dicen que nacimos pecadores; dicen que si
me amanso venceré mis adicciones; dicen que tenemos las herramientas para
liberarnos si se las entregamos; dicen que soy su puta y que las putas buenas
serán recompensadas.
VALERIA MUSSIO
no
sé si te conté alguna vez mi teoría estúpida
pero estoy tan segura como para jurar
sobre lo más preciado que tenga que puede ser
este sándwich de palta y queso que sostengo con la mano,
que aunque no tenga forma de probarlo
estoy segura de que soy estéril.
mi argumento se funda en
nada, en la sensación de que mi cuerpo
no puede darle vida a cosas que no sean
coágulos de sangre o sentimientos
tristes que se vuelven rápido
formas torcidas que tropiezan
entre las cosas que están
bien hechas. claro, no voy a ser tan tonta
de permitir que nosotros pongamos
una criatura en el mundo sin querer,
dos personas que se encuentran
jóvenes en la tierra y edifican de a poco
algo defectuoso que mame
el petróleo que sale de los agujeros
que deberían despedir nuestras lágrimas.
en este punto nos encontramos en la playa,
tu cuerpo recordándome que tengo
un cuerpo, mis brazos salados y rígidos que apenas
se dejan rozar. quizá sientas que tengas que decirme
que me querés más que nunca en este instante pero
ya sé que no es así, sé que estás solo y que yo
estoy acá, y cuando intentes tocar
mi estómago se va a volver
arena, que se va a confundir con más
arena, que se va a ir mezclando con esta
tierra seca que no se puede cultivar
AURELIA CORTÉS PEYRON
Bosque de niebla o mesófilo de montaña
Todo apunta hacia el cielo y hasta el alma se nos vuelve vertical,
nuestros pasos se hacen cortos y la savia
contra toda ley física
sube el tronco, irriga las habitaciones
de la hoja,
el agua nunca está quieta,
la humedad engendra tintas vivas,
colindan especies boreales
y las plantas epífitas, aéreas
se aferran a los árboles
como si fueran tierra firme.
Los helechos curvan el aire,
el aire acuna sus esporas.
Los pinos trazan sus casas triangulares
de agujas y sombra.
Por todo esto, nos permitimos llamarle
bosque y selva.
ANDRÉS KUSMINSKY
Psicología
del poeta scholar
Si
uno sube la torre
y se queda a leer y a leer
todos los libros (no es transpiración:
el olor viene, a manzanas podridas,
del cajón del escritorio) podría tratar
de hacer algo mejor (mientras tanto:
de la manía a la hipocondría
y otra vez, en círculos, nadando
sin brazos y sin agua) para ser
algo mejor que la naturaleza.
ASHLE OZULJEVIC SUBAIQUE
Apuntes
para la reelaboración de mi inconsciente
(fragmento)
IV
no
se toca se acepta la
fragilidad
no se invoca se acepta la
inefabilidad
se acepta el dolor
y se lastima
estudiar
la dolencia
dirá más de ti que tú de ella
en las conclusiones yacerán casi todos
tus mitos personales.
martes, 27 de junio de 2023
CECILIA PONTORNO
9
Establecido
el silencio
entre palabra y palabra
esto
es la ausencia.
Un
lugar para equivocarse.
Es
decir
para hablar.
BERNARDO CARBÓ
Guerra
Si
a tu abuela le da escorbuto, no voy a llorar. Si famélicas bestias se asomaran
por mi ventana, ¿se compromete el egoísmo a ser piadoso? Cuando sea niño, haré
un montecito de sal, lo sacudiré en el mantel y dibujaré círculos con mi dedo.
Mi padre me arrebatará el salero y me contará de las guerras milenarias por un
simple mineral. Ya no me aburras con política, le contestaré el día que me
advierta que yo no sé lo que es pasar hambre.
VALERIA MUSSIO
ritos
funerarios
no
entiendo por qué las abejas deciden
morir en casa, por qué una vez que entran
por la ventana ya no pueden
salir, cómo es que se marean
tanto que confunden este vidrio
esmerilado y difuso con la claridad
del aire que las llevó
hasta esta altura insólita.
me decís que si las abejas caen
al suelo y no remontan
vuelo es porque tienen sed, y yo
ajena a los comportamientos animales
les acerco agua en la tapita de una botella
que ignoran completamente mientras agonizan
justo al lado de las flores que podrían
comer. pienso: cada edificio que construimos
le quita a alguien una montaña,
y algunas montañas que conocemos
simplemente como cúmulos de tierra
y rocas accidentalmente altas son
en realidad
cementerios antiguos.
como ese cerro triangular en el medio
de comodoro rivadavia, ese que de noche
se desprende de a poco en las tormentas
de viento más violentas que pasé
en mi vida. este edificio es un cementerio
de abejas, específicamente, mi casa.
dejo los cadáveres algunos días
en el piso respetando el tiempo
prudente que un alma requiere
para abandonar la materia, o más bien
últimamente estoy triste y me cuesta
limpiar. la casa es vieja y aunque intento
luchar contra el decaimiento
de los materiales me supera
el hecho de que, eventualmente,
todas las cosas se desvanecen; así
asistimos a la destrucción lenta
de lo conocido: yo refrescándome
con la losa, a mi alrededor
cadáveres de insectos, mi perro
lamiéndome los pies, por la ventana
entra el sonido del tren que llega
y otra abeja se mete para morir;
yo simplemente espero.
AURELIA CORTÉS PEYRON
Limbo
Vine
a sentarme al borde
para separar los contornos
de lo que escucho y no veo:
circula
el voltaje de las cigarras
las
espinas se multiplican en el aire
los
nidos pesan
vine
a acariciar los lomos negros,
a ver cómo se coagula
el aire entre las ramas.
Ya
no me duele la espina que está.
LILIÁN BAÑUELOS
Salvia divinorum
Tengo
un sueño recurrente:
soy una letra bípeda
que pasa de página en página
perseguida en cada cambio.
Cuando leo temo que la página se sienta abandonada.
ASHLE OZULJEVIC SUBAIQUE
Apuntes
para la reelaboración de mi inconsciente
(fragmento)
XXXI
La
mujer labra la tierra
cae la semiente o brota en la napa
se extiende como bracitos blancos de musgo y hiedra
subterráneas lombrices la ceguera de sus giros su respeto incondicional a la
gravedad la muerte de los abuelos
recordar que todos los antepasados son polvo
la firmeza de la montaña o la mina, hilos minerales con los que sueñan quienes
atraviesan túneles
hundirse
siempre es en la tierra
movediza o agrietada terremoto o volcán lo telúrico y lo oscuro
es terrorífica la fuerza
en toda greda arcilla barro esa suciedad inmunda es la que te dio la vida
y la que te la quitará
es
femenina la tierra
y la semilla y el ánima y la muerte
la luna es de tierra
la Tierra es de tierra
y nos falta tanta.
lunes, 26 de junio de 2023
CECILIA PONTORNO
3
No
sabía
que la piedra fuera a morir
de muerte natural
No
sabía que las piedras
tienen el don
del silencio
tampoco
que yo caería
a pesar de mí
a pesar de todos
La
vida es lo que es
un guion escrito en una piedra
con la capacidad
de morir y renacer
Tampoco
sabía
que una piedra
pudiera matar a un pájaro
Es
triste, lo sé
El
pájaro
en adelante será
ya un pájaro muerto.
JUVENTINO GUTIÉRREZ GÓMEZ
Carnadas
Quisimos
pescar como otras veces:
llevamos por anzuelo
la tibia mañana de marzo,
la misa matutina de un domingo,
sobre la frente, la cruz de nuestras mujeres
y dejamos, en el cocotero, el bufar del viento.
Un sonido fluvial fue in crescendo
y al mirar a nuestro alrededor:
−el mar es un pescador sigiloso−
Versiones
del mixe al español por el propio autor
MARTA ELOY CICHOCKA
come
come bebe bebe
come, come, tienes pan:
bebe, bebe, tienes agua
Chilam Balam
come
come tienes pan bebe bebe tienes agua
antes de que llegue el día de la tierra cubierta de polvo
antes de que la plaga borre las miradas
antes
de que las codiciosas nubes escupan al cielo
antes de que una mejor clase de gente pisotee la tierra
antes de que los muros traicioneros se derrumben
antes
de que las hojas vivas se mueran y caigan
antes de que tres signos florezcan en los árboles
antes de que tres generaciones cuelguen de las ramas
antes
de que alcen el estandarte de la guerra
antes de que los hombres corran por el bosque
tienes pan come come tienes agua bebe bebe
Versión
al español de la propia autora
LILIÁN BAÑUELOS
Limpiar
cajones
Hoy
me la he pasado limpiando los cajones de una habitación
que desde hace tiempo dejó de ser mía,
como una forma de hacer una taxonomía del olvido.
Si antologar es pepenar,
también es,
por tanto,
otro modo de dar orden
y salida de emergencia
a la memoria
y a la basura.
MARIANA DEL VERGEL
lectura
de runas
para ángel
el
día que me enteré que el papel escaseaba
en la industria editorial, fue el mismo día
que un niño se sentó a mi lado
en una banca pública, me leyó
las muescas de una piedra
habló de los nombres que he escrito
llamando al falso amor en servilletas
arturo
virgen
de los vientos
nube
rosa
tradujo
en diez minutos
tres líneas grabadas en madera:
un sauce llorón
y su esqueleto genealógico
era
uno de mis viejos manuscritos
el
día que me enteré
que el papel escaseaba
a cambio de un billete
supe las probabilidades de llegar
a la imprenta, juntando incluso
todos los árboles del mundo
¿por
los arcanos? pregunté
su voz solo contestó
veremos
si el cambio de hábitos se mantiene
o mantiene a tus lectores
ANDRÉS KUSMINSKY
“Hay
que tener un plan para salir”
Me
habla con un freno en la boca el protector.
Piedras en el camino, el rival, el peligro.
Como
toda información, eso me da
una vieja estructura. Quemado y arrugado
de
haber estado mucho tiempo serio,
protegiendo la vieja fortaleza.
¿Y
el giro cómico? ¿Por qué es menos creíble?
No es que se trate de un grotesco camello
tratando
de pasar por el ojo de la aguja,
que además alguna vez va a entrar.
domingo, 25 de junio de 2023
CECILIA PONTORNO
2
De barro
Hay
hombres y mujeres de barro.
Llegué
a comprender su silencio de humo
y la tristeza sonora de sus rostros
reales, densos.
Como
una jauría de manos débiles
tratando de sostener el aire
porque la vida es tanta que duele
porque el aire es tan poco que no deja llorar en paz.
Cuando
llegan a sus casas
queman los diarios, los besos y el hambre
guardan las ganas en una caja
y le rezan a un dios de cartón mojado.
Un
viejo dibuja sombras
sueña con morir en una cama.
Otros, sin nombre, con ser pared,
árbol, pan, mejilla,
solo porque otros dicen
que no son nada.
Son
los desesperados.
Un
perro flaco se parece a la indiferencia
desnuda a los pies de todos.
OSCAR DEIGONET LÓPEZ
La marcha de los caídos
De madrugada
surgen niños de sueños azules.
Sus manos al cielo,
quieren alcanzar
la justicia de los duendes.
Sus rostros, la máscara del
reclamo.
Sus cuerpos olor a campesino
olor a maestro, olor a la patria.
Sus voces,
truenos de la exigencia
en plena calle de la vida
pájaros que cantan
en todas partes,
lloran en todas partes.
Con sus gargantas de oro
cuentan los gritos
y cuentan sus muertos
JORGE CASTAÑEDA
III
Los
sonámbulos
Bajo
el volcán
Van apilando el aliento del espíritu
Mojando con la punta del ojo
La ceremonia acuática del comienzo,
(un suelo abstracto
pasapormilado
encadenado a la imagen exacta de la palabra)
la eternidad acostumbrada al ojo
contagiando la lengua enorme de los Huarpes
y convocando al predicador de signos:
se entiende la masacre del pensamiento.
LILIÁN BAÑUELOS
La habitación de los objetos perdidos
A
menudo fantaseo con esto:
Llego a un recinto lleno y pregunto a todos:
¿A alguien le pertenece:
atrás
de nuestros recuerdos se escucha
como música de fondo
una orquesta afinando sus instrumentos?
MARIANA DEL VERGEL
Heráclito
inconstante
con Julia Hartwig
…si
todo cuanto ocurre
ya ocurrió previamente.
*
Quién
va con la mano firme
del pintor en alto, dispuesta
a sellar al fin la marialuisa;
quién con el olfato del poeta,
rompiendo en las esquinas
los azares de su rima
(Vocales
se embisten de polvo
entre ropajes: escuálidos murciélagos
La cara de la luna bosteza
un regusto de tantas pinceladas)
Quién
nos dice
la página termina
cuando no termina esta pregunta,
si en cualquier momento
un óleo póstumo de artista
el verso de algún legítimo poeta,
son desmantelados en una sala del Louvre
si esa tarde pasa un niño con voz muy limpia
y los interroga:
¿a
dónde van los días que se van?
y el
poeta y el pintor
se miran desde el mismo
fondo de su espejo
y descubren en su respuesta
sus rostros pasando como aguas.
ANDRÉS KUSMINSKY
Dos
hermanos
Antes
de que los dos
de nuevo o por primera vez se volvieran uña y carne
(porque
es obvio que no eran uña y carne)
(¿cómo
no serlo después, si había de sobra tiempo?)
él
lo dejó en un lugar aparte
sin
duelo
sin imagen de dolor.
No
es que ocupara más lugar el del padre
que el dolor de la madre
y todo junto casi tapara el del hermano.
Sino
la situación imposible.
Y el
hartazgo
de todo lo que muestra su dolor.
sábado, 24 de junio de 2023
CECILIA PONTORNO
1
Hace mucho tiempo que no te oigo hablar;
quiero ofrecerte la oportunidad de que lo hagas.
Friedrich Nietzsche, El caminante y su sombra
(trad. Luis Díaz Marín)
Se
agotaron
incluso
las lluvias que soñaba en mí.
No
otra cosa.
Las lluvias.
Ahora
rezo.
¿Por
qué no
un nombre,
el silencio?
Si
pudiera
entraría en la hoja
para morir despacio
como las cartas
y los años.
JORGE AGUILERA LÓPEZ
Reflexiones
de los 30
A Enrique González Rojo Arthur
A Fernando Franco Delgado, asesinado
en Sucumbios, Ecuador
Tengo
un pasado, pero todos tenemos uno.
Tengo
un presente, y eso no todos lo tienen, Fernando lo sabe.
Pienso
en el futuro, y ahí es donde la angustia se me trepa a la cabeza.
Cuando
tomo cerveza, las manos se me caen de vergüenza.
Cuando
fumo, la lengua se me hincha de vergüenza.
Cuando
me desvelo intento robarle horas al día,
restarle ocios a la noche,
ganarle la partida a la madrugada.
Lo
malo es que la mañana siguiente siempre me gana por nocaut.
Perdí
la inocencia de lector en Cortázar.
Perdí
la ingenuidad en el Marqués de Sade.
Me
volví escéptico en Marx y Engels.
Me
volví rebelde en Vallejo, irreverente en Girondo.
Creo
que Maples Arce es el Dios y Arqueles su profeta.
Pero
el chingón chingón es List Arzubide.
Soy
músico frustrado, cuentista frustrado, economista frustrado,
politólogo frustrado, guerrillero frustrado, luchador frustrado, conductor
de radio frustrado.
Viajo
en metro porque no soporto el tráfico.
Viajo
en micro porque no soporto el metro.
Creo
que Sabina se acabó los ácidos.
Creo
que hay genios anónimos: se llaman Catana, “Mastuerzo”, “Ictus”,
José Cruz.
Me
gusta la poesía en crudo, con limón y sal.
No
soporto el champagne del endecasílabo sáfico, del serventesio heroico.
Detesto
la poesía pura, la pureza está bien para las monjas.
Un
amigo me contó de Mario Santiago. Desde entonces la realidad es un inframundo.
Un
ratón me comió la lengua. Desde entonces un grito de gato hace fiesta
en mis encías.
Perdí
mis discos de Piazzola, de Armstrong, de Coltrane. Sólo me quedo la
síncopa.
Leo
a Roque Dalton, A Juan Gelman, a Paco Urondo, a Ernesto Cardenal,
una traducción de Bertolt Brech.
Pero
no puedo con Octavio Paz: soy fan de la lucha libre.
Analizo
mis palabras más que mis actos.
Soy
cobarde, pacifista violento y erotómano.
No
quiero saber qué hay más allá de los treinta, hoy no.
Quiero
gritarle “hijo de puta” a cualquier hijo de puta que me hable de la
salvación.






