sábado, 3 de junio de 2023

CLAUDIA MELNIK

 

 

 

Piedras preciosas

 

Tengo un panteón de amores perdidos
Únicos y facetados
monopolio real.
Tatuajes de estrellas
brillan con luz propia.
Es un suministro de energía
el carrusel privado
una minoría étnica del corazón.
Provisiones en el largo viaje
al fondo del tiempo
migran despacio
y acampan en el pecho.
Son la falsa etimología
un sistema solar a 28 mil años luz
y todo parece tan actual
y perentorio
Es el acontecer humano en el espacio
un pastelito de manzana
la moneda grabada
de potencia universal.

Un panteón de amores disueltos
Ruptura de enlaces.
La misión es arqueológica
Amuletos y vasos
la carta magna que pide límites al poder
de sus reyes
esos privilegiados
los moradores de cristal
los que se apoderan de la música
de la hora de las brujas
el hampa del espíritu.

No hay sol ni luna sin ellos
afectados al sumidero de todos los sueños
Falsos dioses 
la pátina verde en el cobre
fantasmas de la materia

Un panteón de adoración servil
Circular
La eficacia del viento en las velas
Y el botín de los piratas.
No quiero morir con ellos
Los venerables de siempre
Faltaré a mi cita.
No les llevaré hojas de magnolias
ni escribiré poemas de alto voltaje dramático
saldré al campo
dotada de gran escepticismo
montaré mi Triumph Tiger 800
y los abandono
a todos
mis dioses, mis muertitos
Tengo el sol y mis objetos cósmicos
Para la huida grandiosa
El gran escape de la Torre de Londres
El monje de la celda cavará por mí
Seré un gángster del bajo mundo
y me fugaré
seré mi propia Rosa Luxemburgo
y nada me sentenciará
Libre, al fin, sin recuerdos de viaje.
Fuera del panteón de hombres ilustres
Pero neo-bizantina, ni esclava, ni sujeta
Volveré a mi madre, a mi sangre
Los abandono
Usurpadores, los que tomaron mis bosques
Seré moralmente imputable
Una alfombra mágica
Y una dama de gran nobleza.

 

 

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