La
batalla del Marne
Despacio
las piedras comienzan a moverse y a hablar.
Las hierbas se entumecen en metal cetrino. Los bosques,
Escondites bajos y espesos, engullen lejanas columnas.
El cielo, blanco misterio de cal, amenaza estallidos.
Dos
horas colosales se enrollan rodando en minutos.
El horizonte hueco se hincha a lo alto.
Mi corazón es tan grande como Alemania y Francia unidas,
Atravesado por todos los proyectiles del mundo.
La
batería alza su voz de león
Seis veces saliendo hacia la tierra. Aúllan granadas.
Silencio. En lontananza borbota el fuego de la infantería,
A lo largo de días, semanas.
Traducción
de Ivanina Kirilova y Carmen Gómez García
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