Mostrando entradas con la etiqueta RAQUEL VÁZQUEZ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RAQUEL VÁZQUEZ. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de noviembre de 2021

RAQUEL VÁZQUEZ

 


 

Sin lenguaje

 

 

Hay cosas que suceden.

En un cristal de noche
aun desde el día, desde alguna parte;

en medio de una luz
pensada lejos, emulada triste,
luz breve que no colma ninguna madrugada.

Y hasta los sueños suelen dejar huellas más sólidas.

Pero en cambio sucede.
A pesar de que no
quede registro, no haya resplandor, no haya piel.
Hay cosas que suceden
sin lenguaje siquiera para poder tocarlas.

  

De: “Lenguaje ensamblador”

 

martes, 9 de noviembre de 2021

RAQUEL VÁZQUEZ

 

 

Cuadernos de un vencejo

 

Un vencejo, de media, vive unos cinco años.

Un poemario recién
publicado se olvida en pocos meses.
En cinco años lleva ya muchos años muerto.

Sólo es un ejercicio
arqueológico el de quien recupera
de vez en cuando alguna de sus páginas.

Apenas una anécdota que ríe la memoria.

Mientras un año más
los vencejos cincelan sobre el cielo sus lunas.

Y las crías recitan, temblorosas,
un primer verso que con emoción
les cuelga desde el pico.

Antes de continuar
escribiendo, antes de seguir volando.

En los vencejos viaja la poesía
que se muere en nosotros.

 

De: “Lenguaje ensamblador”

 

 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

RAQUEL VÁZQUEZ

 

  

Intérprete de silencios


El mundo habla de ti aunque aún no lo sepas.
Aunque aún todos estemos aprendiendo
a conjugar los pájaros,
a deletrear una luz temblorosa
pero que al fin se decide a mirar,
se decide a decir y da las gracias.

El mundo habla de ti,
tal vez aún en silencio pero acaso
sólo con discreción se forje lo imborrable.
Y eso está sucediendo.
No te esperan cristales, no habrá ningún cuchillo,
el único metal es convertir
la incerteza en espera,
imitar al funámbulo en desdeñar la calma.
Hay sólo una verdad amable allá en el fondo:
apenas necesita
tiempo para llegar y despojarse
de su capa de máscaras, equívocos y nieblas.

El mundo habla de ti
aunque no sepa decirte; tampoco
aciertan estas líneas:
sólo un trino extraviado entre la lluvia
que no evocará el mar.
Pero que al menos siempre intentará cantarlo.
No habrá nunca un cielo tan inmenso
como el abrazo que no puedo darte.

 

De: “Lenguaje ensamblador”

 

 

lunes, 27 de enero de 2020

RAQUEL VÁZQUEZ





La última resistencia



Una incisión callada,
un desecho de luz.

Existir es tan sólo una promesa.

Una intuición, quizá.
La última resistencia arraigada a los nombres.

Tal vez donde las sílabas rompen de madrugada,
donde cada rendija
es un árbol con frutos: existimos.

Aunque no sea más que de sombra a sombra.



martes, 21 de enero de 2020

RAQUEL VÁZQUEZ





Ucronía



Serían las palabras adecuadas.
Con la elocuencia justa, hacer explícita
la talla sobre el aire;
un beso tímido, dos, ya sin duda
entrenzados los ojos.

Y en cada encuentro la piel como un fénix
que en la misma ceniza
ya reconoce el vuelo,
con sonrisas que riegan
la orquídea de la luz que cae en la tarde,

los abrazos sin cifra
ni tampoco computados los pasos
—alguno errado—, incluso los bostezos:
la sombra, al fin, tan necesaria siempre
para alguna promesa
que, aun nacida del tacto,
se mantendría inmune a la erosión.

Sería la rutina
en un realismo mágico,
los hallazgos, los juegos con los niños
o al cuadrar la hipoteca,
la discrepancia, el grito inapropiado
al que sigue un perdón tal vez no velocista
pero que nunca deja inconcluso el camino.

Igual que el de los años, las arrugas,
camas impuestas, blanco
de hospitales, el negro inamovible
con el que acaban por hacer su trueque
todos los horizontes y lenguajes.

Y ahora sólo serían las frases oportunas.
Si no fuera el reloj, los minutos sembrados
en medio de los tópicos,
la cuenta ya abonada al camarero
y dos sillas que gimen su derrota:

la hora de despedirse
—cada uno hacia su casa—.

Despedirse en silencio, una vez más,
de aquel maldito tiempo que no llega.


miércoles, 15 de enero de 2020

RAQUEL VÁZQUEZ





Raíl



Todos tus sueños hechos ventanilla.
Cargas con lo correcto, sin defraudar a nadie.
Y para los andenes te has roto la mirada.

Un millón de caminos
perpetran en tu espalda los recuerdos
que has llevado a desguace en el futuro,
que no han sido presente.

Tu equipaje es, te dices, el que te corresponde.
El único posible.

Para aliviar la herida,
sólo sabes cerrar fuerte los ojos.


jueves, 9 de enero de 2020

RAQUEL VÁZQUEZ





Lo que sangra



El dolor es la brújula.
Un viento de retales no atina con el norte.
Aunque los mapas no
señalen la salida
tal vez portemos suficientes lápices.
Y una mano dibuja
con más habilidad que las alas que nos faltan.
Y el dolor es la brújula.
Sólo hiere la vida y es por ahora nuestra.
Igual que la ilusión
de poder elegir cuándo nos duele.
La ilusión de elegir, dentro, lo que nos sangra.





viernes, 3 de enero de 2020

RAQUEL VÁZQUEZ





Hiroshima



El tiempo en Hiroshima avanza en bicicleta.
Cíclicamente en los parques florecen
rosas y rayos gamma.
Un niño pedalea a lo largo del Ōta
con barba encanecida.
Otro juega al balón, no teme aún al cielo.
Una anciana recuerda la seda del yukata
derramada en las manos de su madre.
Febrilmente una joven hace el cómputo
de camisas radiactivas, palomas
blancas ante su ingreso por primera
vez en un hospital.
Un peatón se detiene.
Está azul el semáforo. Entrecierra
los ojos para ver, cree ver. Avanza.
Cruza un pájaro la rueda del sol
sin saber de los tarde.
Sin saber del dolor o de los nunca.
La bomba atómica sigue cayendo.
Sólo vemos la luz,
no cómo nos quemamos.