Un día la sangre me gritará que soy mujer
y
puedo dar vida
Entonces mi sangre ya no será mi sangre
Cederé mi cuerpo
mis huesos y mi piel
Algo dentro de mí morirá
para hacer vivir
De: “Rini Lisa” (Sangre de Familia)
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
Un día la sangre me gritará que soy mujer
y
puedo dar vida
Entonces mi sangre ya no será mi sangre
Cederé mi cuerpo
mis huesos y mi piel
Algo dentro de mí morirá
para hacer vivir
De: “Rini Lisa” (Sangre de Familia)
Miro la sangre entre mis piernas
y
bendigo el hecho de ser mujer
Fluye mi sangre para recordarme
que hoy nadie habita mi vientre
Un día otra vida se instalará en mí
Beberá mi sangre
Tomará la esencia de mis huesos
para formar los suyos
Se prenderá de mis senos
hasta saciar su sed
De: “Rini Lisa” (Sangre de Familia)
Hay días de dolor y rabia
Cuando
solo quieres aullar
como un perro herido
cuando te duele un país
que derrama la sangre de sus mujeres
sin que nadie recuerde
que es la sangre del pueblo que se pierde
De: “Rini Lisa” (Sangre de Familia)
Tuvimos años de paz
La
hermandad fue la ceiba que nos sostenía
Nuestro sueño descansó en el algodón de sus capullos
Luego llegaron las grandes máquinas
Derribaron guanacastes y ocotillos
Vimos la savia escurrir en sus troncos
Eran sus hilos de sangre
Eran sus lágrimas de dolor
porque el verdor de sus días llegó a su fin
No supimos
que también fueron nuestras lágrimas
que también nuestra sangre escurre ahora
De: “Rini Lisa” (Sangre de Familia)