Tu propia voz
Todo
lo que no hiciste entonces
lo estás haciendo ahora.
Arden
en las manos las figuras
de un tiempo perdido, a lo lejos.
Las
canciones son el eco
de una adolescencia que no recuerdas.
Gime
en el patio del colegio
la estrella que te acompaña.
Sabe
que de nada sirve preocuparse
o tratar de combatir las olas del mar.
Que
en la madurez del cuerpo
se adivina ya su descomposición.
Y
que es tu derecho y tu deber
escuchar tu propia voz.
de: “Mujer frente al espejo”
No hay comentarios:
Publicar un comentario