domingo, 30 de agosto de 2026


 

SOLEIDA RÍOS

 


 

Eco (¿Desgraciada Desengañada Desenfrenada?) entra
  en las grutas y es roca y es espacio… estado     
  pasajero
  que
  (repercute)
  emprende
  la Transformación.

Vaca domada. Tierra dispensadora de la nutrición.
  Negra… (luna) fecunda en la aridez del barrio
  Rajayoga.
  Sacrificado el pan (Santiago!!!), sacrificada la palabra.

Al Sur de los deseos… Dadora, Leche de los Misterios…

  Apareces. Desa
          pa
            re
              ces.  

 

De: “26 Tao”

 

MARICELA GUERRERO

 

  

 

Information is beautiful

 

En ruecas de sol rayos de luz hilan oro
cadenas de datos: tejidos luminosos de
iridiscentes historias, hialinas, transparentes,
amadas prendas queridas en
concatenaciones y energías brillantes,
sonoras, dúctiles, volátiles; aquel
intercambio de prendas y largas
conversaciones alrededor de los cultivos de
algodón entre las sábanas de cuatrocientos
hilos, en cultivadas formas gramaticales de
dos idiomas de distinta familia lingüística,
entre las sábanas que compartimos: y tus
palabras y las mías tejidas en la distancia
alrededor de los tejidos de la moda rápida y
las evidencias de hebras de plásticos en los
salmones que consumimos aquella tarde con
yerbas finas camisones de algodón y algo de
humo: sueño recurrentemente con el
camisón pakistaní que llevabas y las cartas
que imaginamos recibiríamos de costureras
resueltas a iniciar la revolución de la
industria del vestido en Nueva Delhi,
Turquía o Pakistán.

 

Sueño y tu camisón hindú como promesa que se ondula en medio de una plaza.

Sueño y la industria de la moda rápida y el humo y tus palabras se evaporan hialinas:

tejidos de oro que se deshilachan:

las palabras.

 

De: “Sueño per cápita & wonderful production”

 

 

MICHELLE PÉREZ-LOBO

 


 

Dos frutas

 

Nos acostamos juntas sobre el cartón
con ganas de tocarnos
a la intemperie.
Los faros nos espían.
Nos sentimos abiertas
como mangos escurriendo
en la tabla; vulnerables,
a la vista de mosquitos
y autos.
La noche se rasga al unísono.
Nuestro único refugio
es el otro cuerpo.
Tendidas,
jugamos a imitar la danza de las moscas
sobre frutas podridas:
revolotear alrededor de la otra,
rozar brevemente nuestras alas.
Un concierto de zumbidos
que eriza los lóbulos
y nos envuelve.
Hay que disimular si un borracho,
un sonámbulo, otra pareja se acerca:
fingir que estamos dormidas,
que la cama no está húmeda,
a punto de deshacerse.

 

 

SAMUEL BAENA

 

 

 

El muerto

 

Los otros no lo entienden:

cada uno carga con sus muertos

hasta su propia muerte.

Pasadas unas semanas

dejarán de darte el pésame,

y eso es bueno

(nadie quiere lástima).

Lo malo es que lo olvidan,

creen que superaste a tu muerto,

que lo dejaste atrás y eres,

otra vez, como ellos.

Los otros no lo entienden:

eres cripta, lápida y mausoleo,

tu palabra es epitafio

 

 

ANDRÉS CARO BORRERO

 

 

 

Partes

 

ya no sé cómo ser

del mundo

sino por partes,

nunca entero

 

 

WASHINGTON ATENCIO

 

  

 

Latido

 

Un animal se abre
paso entre mis ojos

las pezuñas embarradas
de silencio ese temblor
en el hocico

fui un instante
la espesura

su barro
latido.

 

De: “Sueño con tigres”