Mostrando entradas con la etiqueta ROLANDO MORELLI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ROLANDO MORELLI. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de marzo de 2013

ROLANDO MORELLI





II



Dudas, certezas...

La convicción del teléfono
a esta hora cualquiera,
adueñándose
del bien guardado silencio de la sala
Re
pitiendo su demanda de auxilio
Una promesa, quizás.

La convicción de que alguien,
-¿cómo saber de quién se trata?-
espera de nosotros
palabras o silencios
como un río tributario espera
(siempre
revueltas mansedumbres y certezas

¿Será el amado quien insiste
a esta hora tan noche?

¿O será un amigo?

¿Será quizás, la amiga que prometió venir,
pero está siempre?

¿O el computador, tal vez,
que insiste en que le compre un sueño
a precio módico?

¿Quién habrá sido, después, el que llamaba
cuando nadie responde,
y sigue allí su gesto
posiblemente aún esperando
sin saberlo?





sábado, 1 de diciembre de 2012

ROLANDO MORELLI






I



Olorosas
Sin rendir su fuego
ni el otoño
Su redondez
entrando en todas partes
Las mandarinas quedan
todavía
suspensas del calvario de una rama
conque se azota el viento,
cuando ya el viento es ido
y de la rama queda apenas
un comienzo de verde renovado

Se adivina por ellas
el ramaje,
donde la flor
ya se insinúa
pero dispone aún
de ese mañana
en que sueña, remota,
ya haber sido


domingo, 4 de noviembre de 2012

ROLANDO MORELLI






III




Límites
"Sólo la voz humana tiene límites"
V. Aleixandre


Más acá de todo se pierden las palabras
Ahora, por ejemplo, no sé qué estoy diciendo
¿Quién por mí lo sabe?
Y sin rozar un límite
que persistentemente ignoran,
un confín al parecer lejano,
se pierden

¿A dónde irán las cosas que se dicen?
¿A qué lugar remoto que no alcanzo?

No hay si no límites
que la voz se empecina en ignorar

Ignora que la súplica no llega a su destino
Un gavilán de indiferencia
O tal vez: la fatiga
la abaten en su vuelo
Y ni siquiera telegramas,
poemas, cartas
llegan nunca

Sólo la voz humana tiene límites
que desconoce
Condición de estrella que se apaga
y llega tarde con su luz a otro universo

¿A quién van mis palabras? Éstas
que musito
¿Quién me escucha aún?

En la insondable nada se deshacen
y caen sin dejar huellas

jueves, 1 de noviembre de 2012

ROLANDO MORELLI






IV




Canto de adolescencia
Si una tarde vinieras dulcemente
y dulcemente te fueras otra tarde
cualquiera
pero nunca con manos tan monstruosas
como alas de murciélago
ni sin pies andariegos e incansables
Si volvieras de nuevo
sin palabras confusas
ni atardeceres largos
larga agonía lechosa de un cielo que no pasa
Si de nuevo vinieras
tal vez y te quedaras
sin esa persistente tristeza
como un gotear del alma
qué dulce hubiera(s) sido
Memorarte
Qué distinto