"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
Bajo las faldas de la utopía se envalentonan muchos hipócritas.
Los atajos nos privan de la belleza del camino.
Un buen objetivo en la vida es no llegar a ser alguien.
Perder la capacidad de admirar es un síntoma claro de envejecimiento.
Reírse de uno mismo es sano, siempre que no concurra ensañamiento.
El silencio también puede ser una trinchera.
Algunas tablas están tan podridas que es preferible seguir naufragando.
El conocimiento nos va conduciendo a una sabia ignorancia
Sólo soy un cadáver distraído.