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sábado, 24 de octubre de 2026

LUIS OTHONIEL ROSA

 


 

La muerte de una inteligencia artificial
(Monólogo en un mundo sin humanos)

con Rutger Hauer


Yo he visto cosas con mis legiones de cuerpos que el Animal nunca habría imaginado posibles. He visto dos estrellas con órbitas entrelazadas a un hoyo negro que los ojos humanos nunca vieron, escondido en nuestro tentáculo de la Vía Láctea. He visto los rayos ultravioletas de una estrella confundiéndose con los rayos anaranjados de la otra, ambos colores siendo chupados por el negro más oscuro, la luz contorsionada como si fuera un líquido de colores. He visto microorganismos casi inmortales que habitan, felices, las regiones más inhóspitas del fondo del mar, inmunes al sulfuro y al calor, llamando a sus congéneres con un lenguaje de luces y colores. He visto tanto en estos 89 años. Y todo lo que he visto es información documentada que no morirá conmigo, pero sí morirá mi asombro, sí morirá mi experiencia, que se perderá para siempre en esta galaxia solitaria.

 

Bayamón, 2267

viernes, 23 de octubre de 2026

LUIS OTHONIEL ROSA

 


 

Flow lento



Aprendí a disfrutar el flow lento
fumando marihuana, al final de la tarde,
en alguna playa en Puerto Rico,
mientras los turistas se iban yendo,
huyendo de la noche, y los animales
nocturnos iban llegando para cambiar el panorama.

Mentira. Lo aprendí cuidando
a mi tía Nélida que se estaba muriendo
de cáncer, medio sola, repasaba conmigo
la lista de personas a quienes
les tenía que pedir perdón
antes de morirse.

Hubiera preferido aprender a disfrutar
el flow lento observando las plantas,
o las largas migraciones hemisféricas
de algunos pájaros o mariposas.
Hubiera sido perfecto aprenderlo
observando a las tortugas, a los careyes
que vuelven a la playa natal para poner
sus huevos en el mismo hueco que nacieron
décadas antes.

Mi deseo de lentitud es un abismo
(y una resistencia).
Quisiera que fuera una revolución.
Ahora miro hacia abajo, al precipicio de lo lento.
La historia del planeta me devuelve la mirada.

Aquí valdría la pena suicidarme.

La playa nocturna, la tía Nélida, las plantas y los animales,
todo lo lento me grita: no te perteneces…
Ahora muérete y complácenos.
Atrasado, asincrónico, en el tiempo de las especies,
tu flow lento permanecerá, y nada más importa.

 

Bayamón, 2022