"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
martes, 11 de julio de 2023
MONIKA RINCK
disembodiment
los
tapires son complejos oficiantes del esmero.
cómo se presentan sobre sus piernas bajitas
y sus pezuñitas, que se exceden de garbo–
animales del ocaso que desfilan, cuyo peso
los lleva a un balanceo con parsimonia.
sus huellas deben ser un patrón indiscreto
en el que, quien fuera en ello experto,
podría leer que su única dicha
es enfilarse con gracia al apareamiento.
su voz, por el contrario, sería como un sisusisu
parecido al crepitar de los muelles de las bicis
en domingo, al salir de la cama e ir al museo
donde su esqueleto, sostenido con alambres tras el vidrio
aguarda por la segunda lección:
hoy aprenden de mí los animales
lo que significa estar perplejo
y al mismo tiempo mantenerse flexible.
Versión
de Daniel Bencomo
MIJALIS PIERÍS
Ciudad
del sueño
Me
desperté y estaba en el sueño. Los lugares parecían
conocidos aunque no los reconociera. En algún lado
los he visto antes, pensaba. He andado
en estos caminos. Recuerdo aquel
recodo, los árboles, el río. El puente
donde me detuve para que me fotografiaras.
Cómo
es posible que vea ahora y no vea.
O tal vez no los haya visto en realidad. Tal vez
los soñé. Y ahora estas ciudades parecen
ser un paso. A aquello que creo haber visto.
Versión
de Selma Ancira y Francisco Segovia
W. S. MERWIN
El
día
Si
pudieras tomarle la mano al día
ahora incluso diciendo Ven, Padre
llamándole por tu propio nombre
tal vez de la ceguera podría levantarse
con todo y nudos y telones
y abrir los ojos con que nació.
Versión
al español de Sebastián Rojo
ROBERTO ECHAVARREN
LA
CARA GOMOSA de Tláloc dios de la lluvia con nueve puntos verdes dentro de
su materia traslúcida. Se pega a los dedos.
Todo
lo barre la lluvia.
Si
pudieras recordar cada una de las tiradas de tu vida
esa
huella habría marcado la secuencia de tus problemas y tu estilo, si pudieras
recordar, pero te responde cada vez como si fuera la primera vez, y atiende los
pedidos de quien sea, le dice cuándo y para qué hacer. Es un amigo siempre
dispuesto a compartir su conocimiento contigo acerca de lo que te pasa, y te da
la imagen y el juicio, te coloca en los dos hemisferios cerebrales, en el
hemisferio derecho la imagen, en el izquierdo el juicio. La imagen es expresiva
en sí misma, por lo que sugiere. Por otro lado los signos interpretan la
imagen, dan un consejo, te centran en lo que debes hacer.
El
cuerpo sosteniendo las farras del espíritu, el reino encantado del espíritu, el
reino encantado de la permanencia, al costo del cuerpo, del que es y no es con
su debilidad intrínseca de estar sujeto a la muerte y que paga el costo del
mundo acolchonado del espíritu que es como un piso superior donde las cosas son
y permanecen, mientras por debajo todo se barre innominado, sin nombre donde no
se fiscaliza el pasaje y el escurrimiento de todo.
El
dandy popular, como un gitano de Lorca, se esmera en recrearse para dar una
imagen de sí como obra de arte. La creación de sí al nivel visual, donaire,
posición, lucimiento de la figura, performance del cuerpo, por más que la
imagen circula por su cuenta a través de los medios y atrapa por sí misma y nos
introduce a la casa encantada del espíritu.
No
somos otra cosa que máquinas o motores, ¿para qué? La conciencia de los
animales para sobrevivir y protegerse, la conciencia de nosotros, ¿para qué?
Tenemos el mismo mirar de crestas violáceas del lagarto, estamos planeados lo
mismo en su figura, cordados cuatri-membres, hechos de la misma materia que nos
separa de las plantas. La conciencia como el cristal de una claraboya, en su
transparencia de mirada, esa capa o manto o membrana visual, flota, sin
materia, espíritu, estado derivado del cuerpo, debido al cuerpo, esa nada
ilusión de completud, esa completud cuando llega en nosotros mismos, esa
completud que es nada.
Llega
un punto en que el objeto de deseo es puro fetiche, o si se quiere figura,
forma, formato que llega topológicamente a lo ridículo deformado como las
cabezas reducidas, y un cepillo atado a un palo, una cabeza o semblante
transformado en amuleto.
Lo
que puede gustarme ha cambiado de formato, el anterior ya no es posible en
ningún respecto y el nuevo parece no haber llegado aún, pero es evidentemente
más abierto, menos circunscrito en términos de aspecto o edad.
La
musiquita llegó al final, de la alarma del celular, tinkle bells, singen
glocke singen, de Papageno, surgió sola sin que nadie hubiese conectado
ninguna alarma, era la música que sonaba temprano en la cama para él, para que
tomara su pastilla, aquí trasciende, alegre y pura, por encima del virus, pero
también por encima de la relación, trasmutando cualquier sabor impuro con el
perdón que la eleva, cuando ya no hay ego, y se mira con compasión a las
criaturas en su conjunto, con sus cuerpos frágiles y sus estrategias cortas o
largas, se los mira desde arriba, desde el perdón libre de ego, de juego
especular atrapado, por encima en un derrame de luz sobre todo y todos y la
relación.
JULIO CÉSAR GALÁN
[Apunte]
Hacia
adelante.
*¿Eh? ¿Quién es? ¿Dónde coño está?
*No lo veo en el espejo, pero, a veces
se
empareja a algunos interiores.
*En la ficción puede situarse
tal
como era.
*Los escenarios son anónimos
igual
que la taberna temática.
*Algunas mentiras no son molestas,
es decir, lo real se vuelve tan
ficticio
que
no importa.
De:
“Un adiós abierto”
ADRIANA DORANTES MORENO
Testimonios
2
Contra
lo esperado,
encontró a alguien que la quiso gorda y se casó con ella.
En la boda usó un vestido amplio con detalles púrpuras
y una tiara de flores naturales.
Después de varios años
todavía piensa en aquel otro atuendo:
un vestido entallado, modelo y talla única en la tienda,
que no pudo usar porque le quedó chico.
Piensa en la joyería que habría preferido para combinar con ese vestido soñado;
en los
recuerdos que hubieran sido diferentes,
en las flores
de la tiara, de otros colores,
incluso en la
decoración del salón y los manteles de las mesas.
Sobre todo, en ese vestido con detalles naranjas, hermosos,
que su talle no le dejó usar.
De:
“La costumbre del vacío”
