sábado, 21 de marzo de 2020

KATE MILLET, FEMINISTA, ESTADOUNIDENSE

NOÉ JITRIK





Tengo que aprenderlo de memoria



En la corta noche de los aperitivos solitarios
en esa sombra
el tiempo es cariñosamente real
el tiempo lo palmea a uno
el tiempo toma una copa con nosotros
y tiembla en sus bordes, vacilante,
está a punto de entregarse
lo hará lo hará
está casi desmayado casi no resiste
se toma tan sólo su espacio
parece que piensa en la pieza en la que caerá
debe exigir condiciones para ser abolido
una cierta frondosidad una cierta gloria
su copa está vacía y la mía
los sillones son islas que nos guardan del peligroso mar
de la luz
las llenamos el tiempo y yo, gentilmente,
uno al otro otro al uno
el aperitivo se agranda y los líquidos se mezclan
seguimos firmes en esa idea maligna
el tiempo vaya uno a saber lo que le pasa
se pone a hipar llora en su sillón oscuro
se lamenta de todo y de nada
le duele la cabeza
nos duele la cabeza
qué nos importa más en este instante
la penumbrosa ceremonia
la reducción tan fácil
la expresión perfecta de una voluntad
frágil como esa luz de la ventana…
alguien entra llegó el momento
invasor, alguien tantea mi paciencia
me doy vuelta y el tiempo ya no está
la maniobra no resultó
la otra vez fue igual fue en una playa
o en una estación o en una corrida
a punto de rendirse se escapó,
no, si esto es como para hartarse
es como para enojarse
es como para embriagarse
es como para morirse.


De: “Comer y comer”


RUBÉN BAREIRO SAGUIER





Para inventar los árboles



Porque ningún arbusto aún sobre la tierra
Ninguna yerba del campo había brotado
Hoy escribo tu apodo
Y escribo la sonrisa
Y verde
Y piedesnudo

Y de pronto el reverso lustroso de la vieja moneda
Bajo un cielo de yemas
Surge de entre sí el viento cansado
La eclosión presentida
Por la guitarra sola de la plaza
En la llovizna oscura de las ramas

El mensajero pájaro
Sobrevolando nubes de pizarra
Trae los rostros jóvenes
El violín renacido
La savia temblorosa
Los labios entreabiertos
Con camellos de cansado paso
Con voces infantiles
Con nidos aleteantes

Un río de hojas nuevas
Por las flautas del aire
Por el hilo dorado
Por la lluvia tiernísima
Ha bajado a la calle
Por la sangre surcada de comino y lavanda
Por las manos que estrenas
Por la primera espuma que te nace en los ojos
La mañana de golpe


De: “Biografía de ausente”


WILLIAM CARLOS WILLIAMS





Joven sicomoro



¿Sabes?
este árbol joven
cuyo tronco redondo y firme
entre el mojado

pavimento y la coladera
(donde el agua
gotea) se alza
corpóreo

en el aire
con un impulso
ondulante a la mitad –
y luego

se divide y mengua
disparando
nuevas ramas hacia
todas partes –

se cuelga capullos
se adelgaza
hasta reducirse
a dos

ramas
excéntricamente anudadas
que se doblan
como cuernos superiores


De: “Selected Poems”


MYRIAM MOSCONA




  
De efsuenyos



kizo
fazer de mi
una
leona
ama yo
me echí
a sus sapatos
i pasí
la vida
alevantando el lomo
kayentando sus piezes
i sonyando
kon una korona
para meterme en la kaveza


De: “Ansina”
Glosario: ama: pero / piezes: pies.




WYSTAN HUGH AUDEN





Canción



¿En qué piensas paloma mía, mi gazapa?
crecen como plumaje tus pensamientos, callejón sin salida
    de la vida:
¿en hacer el amor o en contar el dinero,
o en robarte unas joyas, planes de ladrón?

Abre los ojos, tú, la más querida;
déjame cazar con tus manos que de mí se han escapado;
haz los movimientos que exploran lo familiar;
levántate en el margen del tibio y blanco día.

Levántate con el viento, mi gran serpiente;
silencia a los pájaros y oscurece el aire;
cámbiame con terror, vive un momento;
ataca al corazón y ahí detenme.



WALLACE STEVENS





Tatuaje



La luz es como una araña
Se arrastra sobre el agua.
Se arrastra sobre los filos de la nieve.
Se arrastra bajo tus párpados
Y extiende ahí sus telarañas–
Sus dos telarañas.

Las telarañas de tus ojos
Están atadas
A tu carne y a tus huesos
Como a las vigas o a la yerba.

Hay filamentos de tus ojos
En la superficie del agua
Y en las aristas de la nieve.