"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
martes, 7 de febrero de 2023
MANUEL DE LA FUENTE VIDAL
Las
plazas del abandono
Para una vieja amiga, la Flaca
Tú
y yo hemos vivido en las plazas del abandono y de la angustia, hemos viajado a
miles de kilómetros por hora a través de las galaxias del olvido y hemos visto
de cerca la cara de la muerte en las autopistas de la desolación. Somos
viajeros sin destino y sin cuaderno de bitácora, somos asfixiados transeúntes
por los territorios de un cansancio bíblico, que asumimos nuestra pena como
cuando el mismísimo Noé cobijaba a sus criaturas y el Diluvio era tan Universal
como el silencio y el terror de las gacelas. Y sin embargo y quizás gracias a
eso, hoy podemos amarnos con la fe, la esperanza y la caridad de una manada de
búfalos, buscando el fresco rocío del amanecer, la escarcha de tulipanes que
crece entre tu boca y en la mía cuando como arcángeles heridos nos besamos, y
yo, con mis dedos de náufrago, pongo en tu boca el fraternal Signo del Pez. Ay,
amor, que no me falte la espuma de tu dicha, ni el asombro de tu risa, ni el
poema de tus labios, ni el huracán de tus caricias. Ay, amor, santifícame en el
nombre de la vida y los cometas, cántame tus dulces canciones al oído, que sea
tu voz el Universo que me colma, y tus caricias la penúltima nana que me haga
dormir de una vez y para siempre entre las estrellas de Orión. Amén.
De:
“¡Hallelujah!”
MARÍA CLARA SALAS
Wanderer
No
hace falta saber
a
dónde vamos
Las
sombras de las hojas tejen
el
borde del camino
Somos
viajeros sin meta
nos
detenemos
en
lugares donde la sed
nos
detiene
Hacemos
alto
a
cualquier hora
La
prisa es otra ilusión del tiempo
De:
“La discordia de Babel, Cantábrico”
ANTONIO PRAENA
Qué
No
importa lo que quise, lo que pensaba, lo que creo.
Ninguna idea mía le ha otorgado
—ni ahora puede otorgarme—
un ápice real a quien la piensa.
Más bien es una especie de ignorancia
—no podemos dudar de la ignorancia—
la que nos dicta entre los dedos
de quien golpea ese poema
—da igual si es su poema o el poema de nadie—
en el que soy un personaje secundario.
Ser secundario es lo que importa:
qué pude hacer por ti,
qué no hice,
por qué mi texto continúa
mientras que a ti
te han sacado de escena y del teatro.
No me envíes razón, dame el sentido:
qué puedo hacer ahora por los tuyos
que son todos.
De:
“Cuerpos de Cristo”
MARWAN
La
desconfianza
Crecerá
como un tumor silencioso,
hasta que la duda acabe ocupando toda la casa
con su gas amarillo.
El
idioma de los malentendidos
llenará de rumores la partitura de la tarde
y los restos de aquella intimidad
colgarán como un cuerpo ahorcado
en el árbol del pasado.
La
sombra de la traición
susurrará nuestros nombres
por los vanos pasillos del futuro
y no habrá ya hechos suficientes para desmentirla.
Nadie
encontrará ya las sensaciones perdidas
ni será capaz de apagar el altavoz de los oscuros pensamientos.
El silencio dejará su metal helado sobre la mesa
y eso bastará.
Una
vez inoculado el veneno
no hay antídoto que nos devuelva la suave bruma de la calma.
Hay
que aceptarlo: la desconfianza es un puñal clavado
en el costado de lo irreversible.
De:
“Una mujer en la garganta”
Nota:
Marwan Abu-Tahoun Recio, es el nombre completo del poeta y cantaeutor Marwan
MIGUEL ÁNGEL ZAPATA
El
árbol
Le
puse un nombre a este árbol inclinado con las
ramas abiertas como un altar hasta el cielo.
Sin
nubes, baja cada mañana, y con mucha astucia
describe la tempestad de una flor.
De:
“Un árbol cruza la ciudad”
MARIELA CORDERO
No
se desvanece
No
se desvanece
El hálito.
Sabes
que lejos
alguien te invoca.
De:
“Transfigurar es un país que amas”
