La
desconfianza
Crecerá
como un tumor silencioso,
hasta que la duda acabe ocupando toda la casa
con su gas amarillo.
El
idioma de los malentendidos
llenará de rumores la partitura de la tarde
y los restos de aquella intimidad
colgarán como un cuerpo ahorcado
en el árbol del pasado.
La
sombra de la traición
susurrará nuestros nombres
por los vanos pasillos del futuro
y no habrá ya hechos suficientes para desmentirla.
Nadie
encontrará ya las sensaciones perdidas
ni será capaz de apagar el altavoz de los oscuros pensamientos.
El silencio dejará su metal helado sobre la mesa
y eso bastará.
Una
vez inoculado el veneno
no hay antídoto que nos devuelva la suave bruma de la calma.
Hay
que aceptarlo: la desconfianza es un puñal clavado
en el costado de lo irreversible.
De:
“Una mujer en la garganta”
Nota:
Marwan Abu-Tahoun Recio, es el nombre completo del poeta y cantaeutor Marwan
No hay comentarios:
Publicar un comentario