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martes, 17 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO




Para asumir la soledad



En los aeropuertos donde nadie te espera
ni despide
ondea tu sonrisa
y responde a las manos que saludan.
Y al subir o bajar la escalerilla
el rito del brazo levantado
hacia la bandería
de los pañuelos que se agitan.
No olvides la variante
de las pequeñas tiendas de turismo:
pregunta por el perfume
de la muchacha que te hubiera esperado
si tuvieras alguna.
O el licor favorito de tu amigo
que no puede beber
porque la muerte no se lo permite.
Duty free significa simplemente
libre de explicaciones
para asumir la soledad.
Y cuando los altoparlantes anuncien
que el viaje continúa
vuelve y levanta el brazo
hacia la muchedumbre
que es posible que quienes te saludan
sean también solitarios que no tienen
ni visitas ni ausencias.


lunes, 16 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO




Para dos habitantes solitarios



Qué vasto nuestro imperio
de tres por cuatro metros
al final de una cómplice escalera,
que a veces sube
a hacernos la visita.

Que inexpugnable fortaleza
de cielos alquilados
con puertas de frontera
y cortinas de puentes levadizos.

Qué poderoso nuestro reino
de reyes, siervas, amos,
esclavos y princesas
para dos solitarios habitantes.



domingo, 15 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO




Don Pablo



Señor, doctor, don, excelentísimo
Máster, míster, monsieur, su señoría,
Don Neftalí, don Pablo, don Neruda.

Conste que no me burlo,
es el respeto disfrazado de risa
pero no lo soporto,
no le permito tamaña humillación
tan grave ofensa
como escribirle un verso a la cebolla
y hacerlo bien.

Yo en cambio soy tan torpe
en el oficio
que no puedo hilvanar
más de tres versos
para decirle a la mujer que amo
esas cosas hermosas
que usted malgasta
en congrios, alcachofas, perros muertos,
insectos y cebollas.

Maldito usted, don Pablo
que utiliza palabras
y las deja inservibles.



sábado, 14 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO




Tristura


Las primeras señales del olvido
no son ritual de puertos o viajeros,
las ausencias
no requieren de adioses.
Los abandonos
no necesitan ceremonias.

Uno se va sin trenes,
sin aviones,
uno se van sin barcos.
Uno se va.

viernes, 13 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO




La Soledad



Si miramos el rostro de la amada
y cerramos los ojos
para palparlo luego en la memoria
el fantasma del miedo nos traiciona.
Por eso los amantes
no se dan nunca nada el uno al otro
y las manos que recorren los cuerpos
no persiguen la piel
sino el olvido de la futura soledad.
Y las caricias se prodigan
no a los cuerpos
sino al vacío de la ausencia
al temor de quedar sin compañía.


jueves, 12 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO




Kampeones



En la revista del colegio
una fotografía de veinte años atrás
donde estamos posando sudorosos
después de la victoria.
Todos tenemos un aire de grandeza
que hemos ido gastando:
El gallego Tomás, el pecoso Pedroza
el maracucho Antonio,
que hizo un gol memorable
y ahora tiene una casa de citas en Valencia.
El tatareto Vega
que era puntero izquierdo
y ahora juega a político
por el ala derecha.
Siboney el negrito centro - medio
y Juan Ramón “Pocillo”
porque tenía una oreja solamente.

A1 respaldo con mi letra de entonces
una larga leyenda que comienza:
Campeones (con K)...
el nombre y los apodos del equipo,
los goles y su hazaña
con fecha y hora
de esa tarde de marzo cuando fuimos
brevemente inmortales.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO




Escrito en la espalda de un árbol



No recuerdo si el árbol daba frutos
o sombra,
sólo sé que dio pájaros.

Que era el centro del patio
y de la infancia.

Que en la madera fácil
tallé tu nombre encima
de un corazón flechado.

Y no recuerdo más:
tanto subió tu nombre con el árbol
que pudiste escaparte
en la primera cosecha que dio pájaros.




martes, 10 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO





La otra



De todas las mujeres que te habitan
hay una agazapada que me espera.
No la recatada, la escrupulosa, la puntual,
la sutil comprensiva,
la translúcida,
la dignísima requetesabida.
La otra:
la enajenada, la procaz, la posesiva,
la lasciva imprevista,
la insaciable, la cruel, la inoportuna,
              la única respetable
de esas tantas mujeres que te habitan.






domingo, 8 de diciembre de 2013

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO


Lucrecia


Mi madre nunca tiene en los poemas
un muy exacto
Simpre está dando vueltas
Huyendo y regresando
Aquí y allá de la vigilia al alba,
limpiando
y remendando mis palabras
como si fuera oficio de la casa.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO


  


La otra




De todas las mujeres que te habitan
hay una agazapada que me espera.
No la recatada, la escrupulosa, la puntual,
la sutil comprensiva,
la translúcida,
la dignísima requetesabida.
La otra:
la enajenada, la procaz, la posesiva,
la lasciva imprevista,
la insaciable, la cruel, la inoportuna,
           la única respetable
de esas tantas mujeres que te habitan.

martes, 6 de noviembre de 2012

MIGUEL MÉNDEZ CAMACHO


  


Recuérdame, desnuda



¿En qué bar estarás
donde tu risa
suene más que la música?
¿Dónde tu pelo sea
el rincón más oscuro de la fiesta
y tú escote
la ventana mejor iluminada?

Alguien sabrá que eres impredecible
de la cintura para abajo,
hacia arriba te salva la sonrisa
y esa mirada ausente
como si no quisieras compañía.

¿A quién decidiste seducir?
¿Algo tiene de mí
tu próxima aventura?

Recuérdame, desnuda
y no olvides
que nadie sabe más de tu cuerpo
que mis manos.