sábado, 25 de febrero de 2023


 

MANUEL M. FOREGA

 

 

Río

 

Te has mirado en la corriente del río
de ti diciendo lo que sabes.
Lo has hecho solo, hundido en la ciénaga
de la que brotan los lirios
y, lejos de juzgar este gesto como una osadía,
con un solo lance lo has comprendido:

es ésta la verdad que no crees:
una imagen en el agua
siempre es la misma,
aunque el agua fluya constantemente.

Nada de ti fue a su destino extraviándose,
no se hundió en el lecho del cauce,
ni lo arrastraron los móviles guijarros.

Todo tú permaneció en la superficie,
igual a ti, a tu incredulidad semejante.
Ni siquiera el vaho de un aliento próximo
disipó tu rostro, como así se advierte en el espejo.

Vuelves a ser el mismo y las palabras
quedaron enredadas en los cálamos.
Ésas sí: las dispersará el viento sobre la maleza
y perecerán cuando la crecida sobrevenga.


De: “Luz, más luz”

 

SARA ALBUQUERQUE

 

  

(intimidad)

  

las avefrías que me ofrecen
cuando bailo samba
salvar y vivir
dos planes
o tres
o los lusíadas
como si el tiempo fuera mágica

 

 

CHRISTIAN DÍAZ YEPES

  


 

Pasar por los días como en bajamar,
al olvido de lo perdido.

Volver a dejar la casa a la que no hemos de volver,
sus rumores encontrándose en los tiempos.

Pasar recogiendo los abrazos y los golpes,
fatigándonos a veces, sin escarbar en las orillas.

Volver sin andamios, hacernos
almas henchidas de barro. Su acuciante vastedad.

Pasar con los frutos traídos a casa,
amago de barca que sostiene el recuerdo.

Volver a alzar los brazos al cielo,
olas al peñasco, libres de miedo del ayer,

el limo preñado de su hondura.

Si no amo ¿de qué sirve estar vivo, mientras las barcas se alejan?
Pronunciar campanadas que convoquen siempre más allá.

Pasar como el ave recurrente de la noche:
esos ojos que escrutan la verdad.

Volver a lo auténtico

como región exclusiva del poema.

Pasar de largo el resto
que se contenta apenas con explicarlo.

 
 

JULIA SANTIBÁÑEZ

 

 

Un alacrán duerme conmigo

Full of scorpions
is my mind.

Macbeth


De día me olvida.
Sale de noche, en cuanto apago la luz. Adivino cómo trepa la
pared con la arrogancia del perfecto. Disimula, hace como que
pierde el tiempo hasta que sus patitas se esmeran en mi pelo,
mis pestañas.

Entonces viene el ritual: entra y sale de mi boca, hervidero de
crías. No respiro, sería tan fácil morderlo. Y nos necesitamos.
 
 

 

FEDERICO PACANINS

 

  

 

Una y otra vez
acontece la noche
por gracia del sol.
Candileja universal
de comedias y tragedias

 

TOMÁS ANDRÉU

 

 

Hice conmigo lo que no sabía hacer
y no hice lo que podía. El disfraz
que me puse no era el mío.

Fernando Pessoa

Morada

 

 

Llegué a la eternidad,
a un silencio blanco,
a un funeral interminable.
Habité con mi voz
todas las formas ocultas.
Fui un soplo continuo
dando vida, levantando muertos.
El vaho de mi boca
fue un río de leche que amamantó la sed.
Derribé los nombres impronunciables:
las horas, los minutos, los segundos.
Llegué a la eternidad,
a la muerte del tiempo.