"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
jueves, 26 de enero de 2012
FERNANDO MARIN
Soneto de amor
Este soneto nuestro, que
escribimos
entre cuatro paredes de un
hotel,
sobre el perfil desnudo de la
piel,
revive cada instante que
sentimos.
Esta oportunidad que ambos
quisimos,
cicatrizando heridas de ella y
de el…
esta boda sin firma en un
papel
rubrico la alianza que nos
dimos:
Este amor, que nos habla de
coherencia.
Este amor, que nos pone en un
destino.
Este amor, que reclama tu
presencia.
Este amor; que nos muestra ya
el camino.
Este amor, que nos pide mas
paciencia.
Este amor, que sabemos por que
vino.
OTTO RENÉ CASTILLO
Libertad
Tenemos
por ti
tantos golpes
acumulados
en la piel,
que ya ni de pie
cabemos en la muerte.
En mi país,
la libertad no es sólo
un delicado viento del alma,
sino también un coraje de piel.
En cada milímetro
de su llanura infinita
está tu nombre escrito:
libertad.
En las manos torturadas.
En los ojos,
abiertos al asombro
del luto.
En la frente,
cuando ella aletea dignidad.
En el pecho,
donde un aguante varón
nos crece en grande.
En la espalda y los pies
que sufren tanto.
En los testículos,
orgullecidos de sí.
Ahí tu nombre,
tu suave y tierno nombre,
cantando en esperanza y coraje.
Hemos sufrido
en tantas partes
los golpes del verdugo
y escrito en tan poca piel
tantas veces su nombre,
que ya no podemos morir,
porque la libertad
no tiene muerte.
Nos pueden
seguir golpeando,
que conste, si pueden.
Tú siempre serás la victoriosa,
libertad.
Y cuando nosotros
disparemos
el último cartucho,
tú serás la primera
que cante en la garganta
de mis compatriotas,
libertad.
Porque
nada hay más bello
sobre la anchura
de la tierra,
que un pueblo libre,
gallardo pie,
sobre un sistema
que concluye.
La libertad,
entonces,
vigila y sueña
cuando nosotros
entramos a la noche
o Ilegamos al día,
suavemente enamorados
de su nombre tan bello:
libertad.
MARCO ANTONIO FLORES
Melodía de arrabal
Cómo no voy a sentir que el
pecho se me parte
cuando oigo a Gardel cantarle
al barrio
si yo nací en el barrio del
Gallito.
Si yo jugué con polvo de sus
calles,
y fui pirata entre sus
lodazales,
y cada esquina me sirvió de
línea Maginot,
y sus piedras eran balas
treinta treinta,
y mi pandilla era el Ejército
Rojo de la cuadra
(los pandilleros éramos
Anzueto y yo
y mis hermanos, que no alzaban
un palmo de la tierra).
Si ahí perdí a mi padre, y lo
seguí
y me colgué del bomper de su
carro, y
me arrastró;
si ahí me atropelló un
carruaje cuando
tuve cinco años y sus caballos
me hundieron
sus cascos en las piernas;
si ahí conocí el llanto seco,
duro, constante
de mi madre;
si ahí me iba a juzgar, detrás
de un cerco de izotales
al loco de mi barrio, que
usaba muñequeras de cuero,
y cantaba tangos todo el día
echado en una hamaca, y en la
noche
salía a cotorrear a las
patojas;
si ahí aprendí a cantar esos
tangos
que ahora canta ese loco de
Gardel.
FANNY CAMPOS ESPINOZA
Nunca les conté la historia de mi padre con 777
caras y su amante múltiple
No la conozco
Él nació muerto pero
se pega a cada espejo que encontramos
en el transcurso del cuento
Su ausencia data de tiempos inmemoriales
Colecciona ojos en una vieja alacena invisible
La niña gato en la fosa temía le quitase los peces
de su pequeño útero
Ella ..no sale muy a menudo de la jaula del olvido
Janequeo es un poco gata y araña
Sus pechos son de nadie ..No son de perra
No son de hermana ..No es niña
sino santa
Anoche mordió mi lengua
No sé si en sueños o despierta.
