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martes, 30 de junio de 2020

NOÉ JITRIK




Do you know?

a D.G.



Supongamos un desierto,
supongamos que sólo las fuerzas paternales te conducen
por el desierto y la brava gente tan impenetrable,
pensarás que es natural que no sepas cómo hacer:
juntarás entonces rodillas con mentón
los ojos muy abiertos y los puños contra el pecho,
sin motivo llorarás pero con muchas ganas
atrapada en ese amor que no te guía y no aparece;
supongamos que no hay drogas no hay bebidas
                                                                [ni pretextos,
sabrás, lo sabés, que despertar es recorrer esas praderas
de hombres exigentes, de arriesgados tés donde la música
es una plaga, un contagio doloroso,
una cristalería que se derrumba:
te gustará sentir el aluvión de las aguas que te bajan
                                                                   [de los ojos
y pedir piedad porque una voz que te suena implacable
                                                                   [y hermosa
te despierta no sé qué resonancias, no sé qué desdichas
pero no el árbol querido y viejo de los sueños,
pero no esa infancia a todo preferida;
el cuerpo y los deseos, la soledad y el miedo.

De: “Addio a la mamma, fiesta en casa y otros poemas”


miércoles, 24 de junio de 2020

NOÉ JITRIK





Suburbios



Metida en sus sombras la noche sonríe
como un drogado confuso
que no ha encontrado un taxi para regresar.

Tras las ventanas iluminadas alguien vive.

Tras las luces de altas paredes alguien espera
el día de la libertad.

Las calles de la noche devoran a los imprudentes
que creen en el sueño como en una recompensa.

La muerte me lanza requiebros, me corteja,
con su cuello de ánfora me rodea,
me acaricia con su mirada de espuma,
pero yo no puedo, nunca desearé esa oscura carne.


De: “Addio a la mamma, fiesta en casa y otros poemas”




jueves, 18 de junio de 2020

NOÉ JITRIK




Fiesta en casa



Como un tierno lobizón que se transforma
impongo una luz propicia para aparecer.
Enardecidos, clamamos en silencio por el ardor
y convertimos en jungla nuestros dramas.

¿Quedarán por lo menos adherencias en los dedos?

Suena la música que viene de países
y que nos conmueve:
bailamos y con las uñas nos agujereamos la piel.
¿Podrá perderse lo que nunca se tuvo?

La luna intenta corregir mis tentaciones:
ya no seré nunca mis peligrosos recuerdos
sino esta forma del jazz que me persigue.

Romper una copa, dar un puñetazo, gemir.


De: “Addio a la mamma, fiesta en casa y otros poemas”



viernes, 12 de junio de 2020

NOÉ JITRIK




Fiesta patria en Laguna Paiva

Para Paco Urondo
Para Julio Gárgano



¿Qué significa un día perdido
en el cúmulo de días transcurridos y enterrados?

Te señalé que el amor es una cuestión de pulso
del ritmo diferente del pulso en cada mano:
mujeres que son hembras, varones que son machos
y una aureola de ginebra sobre los dulces canteros.

Nos reímos de nuestros mutuos desvelos
observándonos suavemente
como si fuéramos cada cual objeto de todos
                                                             [los incidentes:
al fin nos quedamos en el cero inicial
de una lengua trabada, impedida y torpe.

¿Serás tan héroe de soportar las recitaciones
y las largas concienzudas conferencias?

Tu pueblo es una congregación de ardores,
un tumulto de discursos, es una respiración
de dos que tienen frío y juegan con sus sexos.


De: “El año que se nos viene y otros poemas”



sábado, 6 de junio de 2020

NOÉ JITRIK





Viajes de prestigio



Llueve sobre la tierra y sobre el mar
florece sin sueño y sin respiro la tormenta.
¿Caerá o no caerá el rayo y la visita al camarote
que conmueve corazón y botellas botellas de alcohol?

Hay un peñón en medio del viaje cubierto de pájaros:
misterio lo rodea y el viajero lo ve como su isla.

Entretanto escribe, mucho escribe a los amigos
amantes padre y madre, hermanos cuñados tíos.

Pájaros furiosos y extrañas manufacturas, comidas
en el desenfreno del olvido arrastran al visitante.
Y lugares: por aquí pasó, por aquí su perfume es Colón
y su huella nos sugiere tanto ensueño heroísmo tanto.
Mercaderes con odio y conquistadores hicieron el camino
y una cara anhelosa que dura y perdura en el recuerdo.
Sirenas hubo aquí y delfines peces que saltan
y una curtida fe en los puertos, fe en los
                                                       [viejos fondeaderos.

Después serán las cartas ya violáceas
violadas por el tiempo que todo lo derrumba,
y las impresiones recogidas y el bienestar
un poco incomprensible para quien no lo vivió.

De todo quedará un color de lluvia un día
claro de infinita indefinible felicidad.

Ahora lo demás es continuar, envejecer,
envejecer juntos amándose amándose y el sabor del mar.
Pasear junto a los muelles los crueles espigones
como a punto de subir a los trenes o a los barcos.

En cambio sólo se recobran vagones vacíos
en las noches sombrías vacías junto al río
Trenes muertos que conducen a la muerte; eso son
y no hay nada sino es este minuto que ya no existe más.

El resto se ha ido ya no vuelve se voló,
las campanas de ahora es otra cosa, otro viaje
tomado sin remedio sin tormenta hacia occidente.


De: “El año que se nos viene y otros poemas”


martes, 26 de mayo de 2020

NOÉ JITRIK





Las tazas



Como en los tangos
la tristeza verdadera
la tristeza sin vuelta
se hace propietaria de los inmuebles
pinta sus paredes
resuena en las canillas mal cerradas
huele en las toallas y qué decir de los zapatos
desajusta las ventanas
le impide a las puertas el silencio y la suavidad
rechaza los carteros tardíos
dobla la punta de las alfombras
y en cuanto a las tazas, ah las tazas
en la desierta soledad de la noche se desconchan
la tristeza las descascara
les pone el borde áspero
les reprime su café
y en consecuencia no hay nada que hacer
hasta es vano
ponerse a recordar
sin siquiera el recuerdo de un amor bien hecho
ni el recuerdo de una traición insondable:
el café se pone áspero y duro
a qué seriedad se puede aspirar así
sin vajilla
sin recuerdos
igual que los niños que no tienen maestra
ni tienen ama
ni amor.


De: “Comer y comer”


miércoles, 20 de mayo de 2020

NOÉ JITRIK





Empecemos ya

El árbitro no se decidía a tocar
el silbato; nadie entendía lo que
podía estar pasando.
Julio Lareu



La vida
a qué hora empieza
sus turbaciones
sus malandanzas
sus buenas maneras
los balbuceos tras las fórmulas felices
las combinaciones perfectas
las caídas
en los precipicios en la vulgaridad
etcétera.


De: “Comer y comer”

jueves, 14 de mayo de 2020

NOÉ JITRIK





Yo sé algo sobre el tiempo



El tiempo
que a otros otorga su cortejo
su custodia
a mí me quita el coche
la calesa
viene en cascada
sobre mí
me deposita
allí donde el amor
alguna vez
se me hizo luz
se me hizo pintura
o revelación
me devuelve
a lo que fui
a lo que no soy
y sin embargo
todavía soy
mi fantasma
mi esencia
mi asombro
y lo que a otros
concedió de encanto
de despreocupación
me lo quita a mí
con usura
me reduce
a verlo pasar
con tristes oropeles
con falso frenesí.


De: “Las cartas que no se mandan”

viernes, 8 de mayo de 2020

NOÉ JITRIK

 


Otra vez



Qué hago aquí
tocando
el piso
pisando
el suelo
este suelo
dramático
aquí
en un ómnibus
que empuja
adentro
hacia adentro
trágico
más adentro

¿echará raíces
mi corazón?
¿se cansará
mi corazón?

¿en este suelo
bajo este cielo?


De: “Las cartas que no se mandan”

 


sábado, 2 de mayo de 2020

NOÉ JITRIK





El desdichado



Qué más que la salud
se le puede pedir
a un hombre
y aun la imperfección
que es su disculpa
en otros tiempos se quería
su claridad su rechazo
a la muerte
hoy bastaría su mirada
sobre la bruma
su perpleja explosión
de su tranquilidad
o su despojo
o bien pedirle nada
nadie pide nada
o bien se le puede pedir
que en la penuria
desdichado
se lance incoherente
novedoso
y triste
por las ideas sueltas
como cabras
como trogloditas.


De: “Las cartas que no se mandan”

domingo, 26 de abril de 2020

NOÉ JITRIK





Montañas más bajas



Súbito fulgor
del animal
de la hierba
de la piedra sobre la piedra
esfuerzo arcaico
por sobrevivir
por defenderse
es un intento
como los míos
vano
del hombre
por la calma
poder mirar lejos
más allá
meterse en el tiempo
y desjarretarlo
intento de destiempo
y llamado
qué estás haciendo ahora
que palpita
mi vino
mi eucaristía
mi sangre
lejos de ti.


De: “Las cartas que no se mandan”


lunes, 20 de abril de 2020

NOÉ JITRIK





Hora de comer



Formando un ala
o un cuerpo
de cuervo
los pájaros
cortan el aire
como una quilla de barco
corta las aguas
devoran el cielo
y el mar
amanecen
seguros de su destino
adustos
sobre la tierra
y el mar.


De: “Las cartas que no se mandan”

martes, 14 de abril de 2020

NOÉ JITRIK





Estar o no estar



El tren que ahora me despierta
tirado
sobre las piedras
al lado del mar de grano rojo
y los trenes de mi infancia
difieren en el humo
no me devuelven
el tiempo que pasó
el gusto del carbón
en la pampa
otro mar
no me devuelven
a mi padre y sus gestiones
promesas heroicas
en las que sólo yo creí
el tren ahora me tiende
nada más
hacia una ciudad
otra
llena de lluvia
interminable
incandescente
ansiosa.


De: “Las cartas que no se mandan”


miércoles, 8 de abril de 2020

NOÉ JITRIK





Pitonisa



Puedo no contarte el sueño
que tuve contigo:
aparecías
como nacida
desnuda
pero no te dabas a mí
no me esquivabas
salías de la concha
tan sólo
y tu concha
estaba sin entrada
me dijiste
las cartas que no se mandan
no llegan
las llamadas que no se hacen
no suenan
de lo demás no quiero
hablar
quiero que pienses
en tus palabras
tal vez les encuentres
interpretación.


De: “Las cartas que no se mandan”


jueves, 2 de abril de 2020

NOÉ JITRIK





A un extremo de un jardín



Esas retamas
que otrora se llamaban
hiniestas
vibran un poco
empujadas por el viento
son muchas
los campos se plagan de amarillo
se perfuman
se desvanecen
ésta es su fuerza
sus flechas
reticuladas
llevan a un rincón
que está en otra parte
de olvido
llevan a mis propias manos
tocándolas
en mi propia
tierra.


De: “Las cartas que no se mandan”

viernes, 27 de marzo de 2020

NOÉ JITRIK





Contámelo otra vez



Y en cuanto a lo que podemos llamar “mi” dolor
(no es por el cariño que lo digo)
se parece a un brote
se parece a una mano
que altanera cierra una puerta
un pantalón

porque mi dolor
no es la cumbre del dolor infinito
sino un alga en una roca menor
un puntazo fulgurante en un pie
producto de un zapato descartado por la historia
no es el prestigioso dolor
la herida culta

a “mí” me duele cada fruto de mi cuerpo
desde el malentendido hasta la compulsión
el menor movimiento de mi existencia
me hace desear el grito
la pomada universal que me apacigüe

no puedo más que gritar sólo gritar
ni siquiera puedo
con la timidez con el desgano
no puedo hacer collares en los puertos
ni puedo con el dolor que me desanima
me pone de mal humor estoy rabioso
mis espumarajos alejan a la gente
soy un perro que la sociedad reprime
voy a hacer una declaración
conseguiré muchas firmas
me voy a corregir alguna vez
sanos propósitos de enmienda me estimulan:

claro, ahora estoy equivocado tengo la impresión
de estar haciendo todo al revés
debo tomarme mi tiempo por ejemplo
para secarme al salir del mar
la gota que hierve en la piel causa un daño profundo
para erradicar hasta el fin
el último grano de arena
voy a empezar por mí, ordenar la casa
aunque me duele esto del sol
que regresa infatigable y después
sutilmente se agota entre las matas

estuve aquí hace diez años y ahora
o hace doscientos mil o nunca estuve ni siquiera ahora
y eso me llena de dolor insatisfecho
hasta cuándo podré decir
estuve aquí hace diez años
y (recuerdo) alegre me puso la alegría elemental
de descubrir un cangrejo
una vieja lo había descubierto y en sus manos
la bestia deprimida se le parecía
ella creía que era un juego
ese múltiple pataleo esa araña en flor
¿y si lo olvido, no seré igualmente feroz?

me duele este dolor de cada instante
yo quisiera liberarme del enredo
por qué cuando digo blanco se me escucha gris
es terrible es tembloroso
que yo haga por tu bien
y me estés odiando sin tregua
que yo te explique y mis palabras me estén condenando
a la muerte cabal de tu impaciencia.


De: “Comer y comer”


sábado, 21 de marzo de 2020

NOÉ JITRIK





Tengo que aprenderlo de memoria



En la corta noche de los aperitivos solitarios
en esa sombra
el tiempo es cariñosamente real
el tiempo lo palmea a uno
el tiempo toma una copa con nosotros
y tiembla en sus bordes, vacilante,
está a punto de entregarse
lo hará lo hará
está casi desmayado casi no resiste
se toma tan sólo su espacio
parece que piensa en la pieza en la que caerá
debe exigir condiciones para ser abolido
una cierta frondosidad una cierta gloria
su copa está vacía y la mía
los sillones son islas que nos guardan del peligroso mar
de la luz
las llenamos el tiempo y yo, gentilmente,
uno al otro otro al uno
el aperitivo se agranda y los líquidos se mezclan
seguimos firmes en esa idea maligna
el tiempo vaya uno a saber lo que le pasa
se pone a hipar llora en su sillón oscuro
se lamenta de todo y de nada
le duele la cabeza
nos duele la cabeza
qué nos importa más en este instante
la penumbrosa ceremonia
la reducción tan fácil
la expresión perfecta de una voluntad
frágil como esa luz de la ventana…
alguien entra llegó el momento
invasor, alguien tantea mi paciencia
me doy vuelta y el tiempo ya no está
la maniobra no resultó
la otra vez fue igual fue en una playa
o en una estación o en una corrida
a punto de rendirse se escapó,
no, si esto es como para hartarse
es como para enojarse
es como para embriagarse
es como para morirse.


De: “Comer y comer”


domingo, 15 de marzo de 2020

NOÉ JITRIK





Contámelo otra vez



Y en cuanto a lo que podemos llamar “mi” dolor
(no es por el cariño que lo digo)
se parece a un brote
se parece a una mano
que altanera cierra una puerta
un pantalón

porque mi dolor
no es la cumbre del dolor infinito
sino un alga en una roca menor
un puntazo fulgurante en un pie
producto de un zapato descartado por la historia
no es el prestigioso dolor
la herida culta

a “mí” me duele cada fruto de mi cuerpo
desde el malentendido hasta la compulsión
el menor movimiento de mi existencia
me hace desear el grito
la pomada universal que me apacigüe

no puedo más que gritar sólo gritar
ni siquiera puedo
con la timidez con el desgano
no puedo hacer collares en los puertos
ni puedo con el dolor que me desanima
me pone de mal humor estoy rabioso
mis espumarajos alejan a la gente
soy un perro que la sociedad reprime
voy a hacer una declaración
conseguiré muchas firmas
me voy a corregir alguna vez
sanos propósitos de enmienda me estimulan:

claro, ahora estoy equivocado tengo la impresión
de estar haciendo todo al revés
debo tomarme mi tiempo por ejemplo
para secarme al salir del mar
la gota que hierve en la piel causa un daño profundo
para erradicar hasta el fin
el último grano de arena
voy a empezar por mí, ordenar la casa
aunque me duele esto del sol
que regresa infatigable y después
sutilmente se agota entre las matas

estuve aquí hace diez años y ahora
o hace doscientos mil o nunca estuve ni siquiera ahora
y eso me llena de dolor insatisfecho
hasta cuándo podré decir
estuve aquí hace diez años
y (recuerdo) alegre me puso la alegría elemental
de descubrir un cangrejo
una vieja lo había descubierto y en sus manos
la bestia deprimida se le parecía
ella creía que era un juego
ese múltiple pataleo esa araña en flor
¿y si lo olvido, no seré igualmente feroz?

me duele este dolor de cada instante
yo quisiera liberarme del enredo
por qué cuando digo blanco se me escucha gris
es terrible es tembloroso
que yo haga por tu bien
y me estés odiando sin tregua
que yo te explique y mis palabras me estén condenando
a la muerte cabal de tu impaciencia.


De “Comer y comer”

lunes, 9 de marzo de 2020

NOÉ JITRIK





Como el diablo



Una mujer se corrompió
sin falta
un sacerdote buscó una esperanza
en vano
un labrador pisoteó la semilla
con una rabia
un boxeador se desconsoló
demasiado pronto
un militar tuvo un principio
de confianza

un asmático respiró
y sus fuelles
tocaron Bach
un comerciante (uníos ricos del mundo)
se desprendió de un peso
una chimenea de fondo emitió
perritos en vez de nubes
loritos enanitos chiquitos
inocencia

y así van las cosas por estas serranías
todo al revés
el destino (me acuerdo de vos Miguel)
ríe socarrón
es un solecismo
es un tropo sin poeta
incapaz de precisarse
en su metonimia

al destino le falta cultura
entiende poco
está tan preso como cualquiera
de sus incongruencias
el amor le pega estocadas
la muerte lo besuquea
y adiós
es horrendo y libre
todo al revés.


De “Comer y comer”



martes, 3 de marzo de 2020

NOÉ JITRIK





De día siempre



Un perro
lejano
ansioso
un niño que despierta
amarrado
por un dolor
por un terror
incomprensible
zumbidos
presencias
fuegos que fueron
fuegos
de amor
todo cae sobre la luz
del insomne
hace de su noche
un claro
de ansiedad
terminar pronto.


De “Las cartas que no se mandan”