martes, 23 de junio de 2026


 

FRANCIS THOMPSON

 


 

En Lord’s

  

Poco frecuento yo los partidos de la gente del Sur,
aunque allí florezcan mis propias rosas rojas;
poco frecuento yo los partidos de la gente del Sur,
aunque sé que las rosas coronan las gorras orgullosas.
Porque el campo se llena de sombras cuando me acerco
a aquella costa fantasmal y lejana,
y un bateador espectral juega ante los lanzamientos de un fantasma,
mientras miro entre lágrimas a una multitud sin aplausos,
y los ladrones de carreras titilan de un lado a otro,
de un lado a otro:
¡Oh, mi Hornby y mi Barlow de hace tanto tiempo!

 

 

EUSEBIO LILLO

 

 

 

Himno nacional de Chile

  

Coro

Dulce Patria, recibe los votos
con que Chile en tus aras juró
que o la tumba serás de los libres
o el asilo contra la opresión.

 

I

Ha cesado la lucha sangrienta;
ya es hermano el que ayer invasor;
de tres siglos lavamos la afrenta
combatiendo en el campo de honor.
El que ayer doblegábase esclavo
hoy ya libre y triunfante se ve;
libertad es la herencia del bravo,
la Victoria se humilla a su pie.

 

II

Alza, Chile, sin mancha la frente;
conquistaste tu nombre en la lid;
siempre noble, constante y valiente
te encontraron los hijos del Cid.
Que tus libres tranquilos coronen
a las artes, la industria y la paz,
y de triunfos cantares entonen
que amedrenten al déspota audaz.

 

III

Vuestros nombres, valientes soldados,
que habéis sido de Chile el sostén,
nuestros pechos los llevan grabados;
los sabrán nuestros hijos también.
Sean ellos el grito de muerte
que lancemos marchando a lidiar,
y sonando en la boca del fuerte
hagan siempre al tirano temblar.

 

IV

Si pretende el cañón extranjero
nuestros pueblos, osado, invadir;
desnudemos al punto el acero
y sepamos vencer o morir.
Con su sangre el altivo araucano
nos legó, por herencia, el valor;
y no tiembla la espada en la mano
defendiendo, de Chile, el honor.

 

V

Puro, Chile, es tu cielo azulado,
puras brisas te cruzan también,
y tu campo de flores bordado
es la copia feliz del Edén.
Majestuosa es la blanca montaña
que te dio por baluarte el Señor,
y ese mar que tranquilo te baña
te promete futuro esplendor.

 

VI

Esas galas, ¡oh, Patria!, esas flores
que tapizan tu suelo feraz,
no las pisen jamás invasores;
con su sombra las cubra la paz.
Nuestros pechos serán tu baluarte,
con tu nombre sabremos vencer,
o tu noble, glorioso estandarte,
nos verá, combatiendo, caer.

 

 

BERNIE TAUPIN

 

 

 

Nunca olvides

(Parodia de I Guess That’s Why They Call It The Blues)

  

No olvides jamás
aquel día en que nos arrebataron la vida.
Que nuestro pueblo recuerde
cómo cayeron las torres
y cómo el alma de nuestra nación tembló.

No tropieces ahora
después de haber llegado tan lejos.
Recuerda cómo permanecisteis
hombro con hombro,
unidos como uno solo, llenos de orgullo.

No dejéis que nuestras muertes sean en vano.
Desterrad el falso orgullo
y recordad nuestros nombres.
Recordad a las madres,
recordad a los padres,
todas las vidas perdidas aquel septiembre.

No digáis que morimos en vano.

No olvides jamás
aquel día en que el mundo se estremeció.
Que la gente recuerde
cómo cayeron las torres
y cómo el corazón de nuestra nación se rompió.

No tropieces ahora.
Levántate y lucha por lo correcto,
porque al final, si América cae,
¿quién sobrevivirá
allí donde prospera el mal?

No dejéis que nuestras muertes sean en vano.
Tragad el falso orgullo, porque somos iguales.
Tú eres mi hermano,
tú eres mi hermana,
somos una familia hecha de todos los colores.

No digáis que morimos en vano.

 

 

HERMÓGENES IRISARRI

 

  


 

Anacreóntica

  

Mucho hay, niña, de falso,
mucho la vista engaña:
jamás en apariencias
te duermas confiada.
Si ves sobre mis sienes
mi cabellera cana,
no pienses que se ha helado
como mi frente el alma.
Tal en los altos Andes
se extiende un mar de plata,
que el hielo de la cima
prolonga hasta la falda;
pero arde allá en el centro
un mar de fuego y lava:
retiembla el monte, se abre
paso la ardiente entraña,
y luz esplendorosa
hasta lo cielos lanza.
¡Yo así para cantarte
tengo de fuego el alma!

 

CRIS RIVERO

 

 

 

La urraca

  

el pico
húmedo y sucio
chirriante
hurga entre los restos de un tintero abandonado
se ha lanzado de lleno sobre el papel
mancha con las patas cada resquicio
y se esmera en sacar adelante una simple sílaba
el pico
cortante
manchado de negro
rezuma hiel y pólvora mojada
tizna el pergamino sin retorno
rompe con las garras poemas ajenos
roba historias con su lengua
y las vomita hasta vaciar las venas
revolotea sobre la mesa, frenético
el pico
torcido
chorreante
no se refleja en la ventana
–en la ventana solo hay dedos–
huellas envejecidas
de sangre y tinta
de deseo y sueño
de lengua mordida hasta llorar
no hay graznido ni cuerdas vocales
no hay sonido posible que exista
pues aún no ha robado ninguna voz hoy
el pico
chasqueante, mohoso
rechina buscando un trozo de inspiración
para aprender a hacerla suya
dejar de buscar a la musa
conseguir un nombre propio
¿quién se refleja en la tinta?
¿de quién es el pico, los dedos, la voz rota?
¿quién está en la ventana?
¿tiene alas o manos, sabe siquiera escribir?
¿quién revolotea sobre la mesa?
¿quién rompedestrozaescriberoba este poema?
¿quién es el poeta?
¿y quién
en silencio roto
pico húmedo
es la urraca?

 

De: “Instrucciones para un funeral”

 

PEDRO LUIS BOITEL

 



El destierro

  

Melodía distante que invade mi habitación
sombras que transitan los rincones de mi mente
mis manos, el destino con vivencias ha encadenado
esa, esa es la ley del desterrado.

Cruces de experiencias grabadas en mi piel
lastimándome cual el mortífero desdeño de una mujer
recubierto de épocas efímeras subsiste mi corazón
dependencia nostálgica de un niño que se olvido de crecer.

Memorias transformadas en fantasmas
aquellos que me asedian mientras reposo
omnipresentes sombras que perturban mis sueños
mientras yo evoco mi país a mi modo.

Isla que desaparece en el horizonte
crepitante estación que alguna vez ocupé
hoy sólo este éxodo marchito recoge el viento
pétalos esparcidos en una corriente ausente de mar

El destierro me vincula al pasado
soy esclavo de un concepto, de una idea
busco entre los recuerdos el principio de todo
más sólo hallo cenizas, parcialmente sepultadas durante mi trayectoria.

El destierro me ha sentenciado a vivir encarcelado a la nostalgia, compartiendo su celda
pero al transcurrir los años he aprendido a despertar,
y ahora en mi realidad busco mi emancipación, mi senda.

POR UNA CUBA LIBRE Y SOBERANA, DE AQUEL QUE EN LA DISTANCIA LA AMA

 

 

NIEVES RODRÍGUEZ GÓMEZ


 

 

N.:

 

¿Me dices quién soy,
o te digo quién tú eres?
¿Hacemos las paces?
¿Quieres?
Tiemblas
y temblando estoy,
que es nuestro tiempo
el de hoy,
el camino en que vas presa.
¿Qué loca locura es esa
que anda en nosotras
sin nombre,
o tendrá nombre
ese hombre?
Fin de siglo.
¡Todo empieza!