Lo
habíamos
aprendido,
sin oír
nada
más, entregarrados, como
si la
palabra de todos hiciese
la
Palabra, estrella y
sentido
y estrella, como si al fin nos
amásemos.
En la
entrelínea, allí
no
palpamos, no atendimos la penumbra
en el
cielo, era
vez,
creación,
hablaba, sabes, hablaba con lo desierto.