lunes, 7 de agosto de 2023


 

DIEGO L. GARCÍA

 



 

(Fotografía #6) Una taza dentro de una película

 

ya estamos del otro lado de las primeras imágenes.
lo que se esperaba no era sino un plano enfocado
con la delicadeza de un arte
más o menos conocido. nada de esto.
hace unos días vi una película en la cual la chica
dejaba al descubierto ciertos espacios
fuera del juego trillado de actuar
según una educación sentimental glamorosa. ella
anteponía a todo discurso
algo que no consentía lo esperable. y entonces
todo era corrido hacia un estado demasiado valioso:
encontrarse en esos pormenores
en los que nada hay que cumplir más que lo natural
de pasar por lo humano sin exponerlo
al óxido que dejan las ficciones
cada vez que sacamos un crédito en ellas.
ya estamos lejos. la taza nada especial y sus personajes
no nos deben explicaciones.
posiblemente el tiempo les dé la razón

 

 

HILSA RODRÍGUEZ

 

  

 

El silencio es una estrella polar

 

El silencio proviene del dolor de las cosas

la única forma de existir es castigándote por más de dos años

cuando ves una banca vieja

una coca cola vuelta un iceberg

y un hotel prehistórico desangrándose de amor

Caminas interminables cuadras y el piso no genera estabilidad

Cuánto delirio y vanidad en los pies de los hombres

Creen que le perteneces aun sabiendo que no son nada

Por fi n tu espectro habla

El viejo librero intenta comunicarse

Los animales invertebrados cuestionan tu rostro frunciendo

el ceño

¿Qué deben hacer?

Miles de gestos, pero el silencio cortado en pedazos

enroscándose como una serpiente a su presa

Tus manos como dos perros apareándose en una callejuela

del centro de Trujillo

no hablan más

La sudoración las acompaña y un movimiento inconsciente

permanece

Tus dedos como telarañas ensortijadas se amarran al pasado

pero es evidente

hay que caminar

Grafi tis embrutecidos

plazuelas derrotadas y la combustión que persiste

El cansancio de los transeúntes en sus caras sudorosas

hastiadas de hambre

sin un sol en el pantalón

desgarrándolo y desnudándolo

Irrisorias historias hechas de barro

Continúa la violencia en sus vientres cancerígenos

Brutal es caminar y no juzgarse la existencia

Una pesadilla aumentando los desaparecidos y las masacres

los discursos políticos tirados a las alcantarillas

¿Cuántos siglos seguirás caminando, noctámbula, buscando

comida?

Las pirámides tensan sus dedos para poseerte

No dejamos de sentirnos edificios cansinos

ilógicos / desproporcionados / anticuados

en esta ciudad obscena y macabra

Observo

crónicas domésticas

irreparables

escondites prediciendo la locura

El silencio es una estrella polar

Oscurísima

Un lenguaje espectral

que brota como la lluvia los viernes en la madrugada

Inamovible

Lumbrera como la soledad

Averno fértil para conversar contigo

desde antes del Big Bang

 

 

 

DIRA MARTÍNEZ MENDOZA

 

  

 

Poiesis

 

Sé muy bien que cuando decimos hacernos una casa para la ternura, dejamos atrás el espanto. Afinca ese lápiz, hagamos trazos intraducibles, que no puedan seguir nuestros pasos los reyes absurdos del escepticismo; todo lo destruyen con su duda.

Hazme una barca, barca violeta y magnolia. Me estás mezclando la tierra con el mar, el río más largo del mundo queda en tu espalda, en tus hombros, en tu esternón, y has decidido extender en mí todos tus deltas.

Savia de extrema belleza recorriendo toda la textura de mis ramas, lanzas una botella en el mar. Estallan todas las coplas del mundo. Tú, bardo, sé que existe poiesis porque existes tú.

Enuncias. Me dices: tú sucedes; al decirlo, tú sucedes. Acabamos con la sintaxis, disolvemos la dialéctica; poco nos importa todo lo que nos dijeron del pro- le –ta- ría – do y el bur – gués; cuando tu pupila dice algo desaparecen todos los discursos políticos del mundo. Y yo te creo. Y es un credo el manifiesto que pronuncian tus ojos.

 

 

ANTONIO RIVERO TARAVILLO

 

 

 

Tempus tacendi

 

La voz desaparece, en ocasiones,
igual que una serpiente que se enrosca
para dormir detrás de unos arbustos

o el día, ese engranaje tan perfecto,
escudado en la noche, toma impulso
para asaltar el cielo nuevamente.

En las cuerdas vocales, ese ring,
la lona, los asaltos, la victoria.

Trabajo con palabras, es decir:
coloco con cuidado los silencios.

 

De: “Svarabhakti”

 

 

 

VALERIA SANDI

 

  

 

La vela

 

Es de noche

cuando

la carne oscurece

y el incienso

lleva en su humo

el olor

a lágrimas

por toda la casa.

 

Colgada

la mañana

…..…..el sueño

se ausenta

partidas mis uñas

crujen maderas.

Mojadas

mis manos

para encender la vela.

 

 

A la orilla

cae el cuerpo

entra

el desvelo.

 

Salado retorno

del incienso

a mi almohada

tiene tapiz

de sombra

mi pared

y a éste cuarto

sólo

llega la noche.

 

EDUARDO SORIA


 

 

XX

 

En las ciudades
en macetas parques y parterres
sobreviven vados de luz vegetal
oasis anónimos donde flores y simientes
esperan
finalice el smog
y broten alas a las rocas…

¿Un meteoro es una roca volando?
¿Un niño jugando con su cometa es un meteoro con dientes de leche?

En las ciudades
aun sobreviven acantonados en reductos árboles y plantas
esperando el detonar cósmico.

Para cubrir los rascacielos de la codicia
con un musgo universal en final gesto de conmiseración.

En una de las carreteras, vías de escape de la jaula urbana
donde atropellaron a una ciclista.
Me parece que solo en este girón del planeta
el asfalto se levanta y anda.
Reencarnación en oso
en forma de una osa y su osezno.
Hay quienes pudieron fotografiarlos…