Cierro los ojos
Cierro
los ojos y veo una cruz tallada en rojo en un fondo negro,
cierro los ojos y veo tu icono,
cierro los ojos y veo un rostro en lamento,
cierro los ojos y veo una gran mandíbula con colmillos de hielo,
cierro los ojos y veo Nueva York de noche sin gente, llena de
cisnes rosas volando.
Y de repente, un negro que es huida, un negro de sueño como
detrás de bambalinas,
tu voz.
Hazme oír tu voz.
De:
“Salmodiaré”