Difícil
como el de Sechuán es el camino a Panguimapu.
Poco
antes de nacer Li Po
su madre soñó que en su seno caía el planeta Venus
y por eso le dio el nombre de
de Po, que significa «el luminoso».
Sechuan,
la tierra en que anduvo el poeta
está llena de cerros y montañas
de difícil acceso
como aquí en Panguimapu donde siempre
vuelves como el hermano muerto
a recoger tus últimas pisadas.
Como estás solo invitas a beber
a tu sombra y a la luna
el último trago.
Más la luna no sabe de bebidas y tu sombra
se limita a imitarte.
Un ojo desnudo en la noche es la única luz imaginable.
un sol
de otra parte les tiende la mano.
La memoria dibuja el rostro
de la mujer que amaste en la cosecha
de mil novecientos cuarenta y el rocío
se sostiene
borracho entre las hojas de los árboles.
De:
“Arco de interrogaciones”