lunes, 31 de agosto de 2026


 

SOLEIDA RÍOS

 


 

Ana que no murió del Nacimiento que no murió
  de un Tiro que no murió del Machetazo 2003.
  Tomé sus huellas: saladas aguas del Caribe
  salados terrones de Galicia. Á-

Nima ¿Anima el animal? Anima cuatro esquinas.
  Sopla.
  Y el diafragma a punto de romper sus podridas
  costuras de neón. Punta fina la espada y lágrima
  finísima del cielo.

¿Ave que ama el Amor?

 

De: “26 Tao”

 

MARICELA GUERRERO

 

  

 

Una cerca

 

Del tamaño de un grano de arroz,
el “reloj biológico” de las hembras
que el algoritmo reconoce
por la forma en que cada una mueve el mouse,
está situado detrás de los ojos
y contiene 20 000 neuronas.

Del tamaño de un grano de arroz salvaje,
como la intuición o el miedo a lo desconocido:
es el mismo que un día
hace que no puedas de la emoción
al ver todas las cosas que se podrían comprar para criar un bebé;
y que al otro, pienses,
ebullas en lo bonito que sería:
y luego, los bombardeos de clínicas de inseminación artificial,
recordatorios de periodos de ovulación
y el bloqueo de todas las noticias acerca de la penalización por
maternidad y crianza.

Entonces del tamaño de un grano de arroz tropical,
el reloj biológico se regula en función de la cantidad de luz que la persona capta, sobre todo la luz natural y de la cantidad de exposición positiva a la gestación y nacimientos de crías.

Como siempre se trata de la luz
y de mujeres que están dispuestas a tener crías
y a pasar por alto:
los porcentajes de pobreza femenina vinculada con la crianza,
los déficits de desarrollo en las carreras de las mujeres que son madres, frente a las que no lo serán y cómo lo que en ellas es motivo de despido, en los varones de la especie es motivo de permanencia laboral.

 

Los investigadores estimaron que la duración promedio del sueño en el mundo varía de un mínimo de 7 horas y 24 minutos en Singapur y Japón, a un máximo de 8 horas y 12 minutos en Holanda.

Por otro lado, las mujeres que sí tienen hijos no han tenido oportunidad de investigar qué hubiera pasado si se hubieran aferrado con mayor contundencia, incluso contra su propio instinto, a no tener crías.

La diferencia de 48 minutos en las variaciones del sueño parece escasa, pero media hora de carencia de sueño puede tener efectos considerables sobre las funciones cognitivas y la salud, señalan los investigadores.

La diferencia entre tener y no tener hijos para las mujeres es terriblemente significativa, aunque no se haya dicho lo suficiente: pensar que cada quincena ganarás 24 % menos de lo que podrías ganar si no tuvieras hijos; y hasta un 32% si fueses varón con o sin hijos.

Según un reciente informe de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, uno de cada tres adultos estadounidenses no duerme el mínimo de siete horas recomendado.

No hay estudios contundentes ni de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, ni de ninguna otra entidad que determine, cuántas horas de sueño pierde una mujer en edad reproductiva, medianamente saludable, pensando si tendrá o no tendrá hijos.

La carencia crónica de sueño acrecienta el riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, destacan los CDC.

La carencia crónica de medidas económicas y sociales para favorecer una crianza luminosa hace que millones de personas, sobre todo mujeres en edad reproductiva, con y sin hijos, pierdan el sueño.

De acuerdo con CDC y la Advance Science & wonderful production, los hombres de mediana edad son los que menos tiempo duermen, aunque no dicen mucho de cuáles son las cosas que les quitan el sueño.

Los hombres investigadores de la CDC y la Advance Science & wonderful production, como muchos otros hombres investigadores a lo largo de la historia, casi no se preguntan sobre la diferencia que hará el tener o no tener hijos con respecto de sus flamantes trabajos de investigadores.

Una aplicación que determinara cuántas horas dejan de dormir las mujeres con y sin hijos pensando alrededor de la maternidad
y la crianza, sería posible si la CDC y la Advance Science & wonderful production contrataran más investigadoras.

Entrain es un programa personalizado de exposición a la luz para ayudar a adaptarse rápidamente a un nuevo huso horario actuando sobre los ritmos circadianos.

Entrain es un programa personalizado que no mide la exposición a presiones positivas que las personas tenemos sobre la maternidad y la dificultad que tenemos como sociedad para imaginar otras formas de cuidar criaturas humanas colectivamente.

 

De: “Sueño per cápita & wonderful production”

 

MICHELLE PÉREZ-LOBO

 

  


Dubái

 

La primera versión de este poema fue escrita en prosa
y en tiempo presente. Empezaba con
Todas las mañanas come lo mismo y siempre cuenta la misma historia.
Pero ese texto tuvo que irse. Transformarse
a la altura del personaje. Ajustarse a los tiempos de su cuerpo.
Tuvo que ser otro para exponer mi imposibilidad
de hablar con un hombre y escribir sobre él.

Lo conocí hace mucho.
El semáforo hacía lo suyo, los jóvenes reían afuera de la prepa,
los oficinistas corríamos a nuestros destinos
mientras ese señor de ochenta años,
la gorra percudida, la punta del cinturón por los suelos
consumía café de máquina y cigarros y pan dulce
recargado en un poste.
El día siguiente fue idéntico, todas las personas iguales
y él comiendo lo mismo, siempre despacio,
siempre de pie en la banqueta
frente a su casa, una vecindad esmeralda.
Una tarde alcancé a escucharlo
y entendí el origen de su fama en la colonia:
su elocuencia, la voz agrietada,
su repentino inglés si se sentía en presencia
de un interlocutor extranjero.
En cuanto tenía la atención de un transeúnte
comenzaba su relato:
era extrabajador de una aerolínea
(piloto, técnico, auxiliar de vuelo, quién sabe), un cosmopolita
que sabía varias lenguas
y que desde hace años esperaba una llamada,
el acento árabe en el auricular:
por fin la confirmación del negocio millonario
que pactó con un jeque y su séquito
durante un vuelo a Dubai.
No podía bajar la guardia;
imposible alejarse del teléfono
o tendría que renunciar a su fortuna.
La fluidez de su discurso era siempre interrumpida
por la incomodidad del chantaje:
Necesito dinero para pagar la renta,
pero en cuanto me llegue el cheque árabe te busco;

y a veces:
Si tienes un ahorro inviértelo conmigo.
La plática llegaba a su fin cuando el paseante
sacaba una moneda del bolsillo
o ponía excusas, con prisa por marcharse.

Pasé frente a él durante cuatro años
y jamás pude acercarme.
Nunca encontré cómo articular su espera,
el estoicismo de quien sabe
que una llamada va a cambiarle la vida.
Nunca supe cómo calificar los dobleces de su habla,
la narración llena de giros, de sinceridad;
el tono vulnerable, el constante desafío a la lógica
para arribar al punto medular: la carencia,
estirar y abrir la mano, la promesa de pago.
¿Cómo distinguir una anécdota sin precedentes
de una elaborada estrategia?
¿Cómo saber si el árbol más antiguo de la calle,
la sombra de todos los peatones,
era en realidad un millonario en potencia?

Ahora sólo me resta escribir
que la banqueta está desierta desde hace siete meses.
Los semáforos cambian a verde, a rojo, a amarillo.
La tienda de la esquina aún vende pan y café.
Dubái, siempre Dubái en el horizonte.

 

 

SAMUEL BAENA

 

 

 

Piedra

 

Quisiera ser piedra.

Piedra rodante.

Piedra más vieja que todos los hombres.

Piedra más sabia que todos los seres,

porque guarda respetuoso silencio

y solemne quietud

ante el venerable prodigio cósmico.

 


ANDRÉS CARO BORRERO

 

  

 

Comparaciones

 

Como una voz que se va

y que viene y que se va.

Como algo con alas,

como un bicho.

Como un consuelo.

Como un puñal.

Como la piel.

Como un continente,

como el tiempo.

Como un río y, allá,

como la orilla de un río.

Como una voz.

Como una pregunta,

como el mar,

como una liebre.

Como una puerta.

Como una voz

que abre puertas.

Como algo que se mueve

en la oscuridad,

como una magia.

Como un animal.

Como bastarse.

Como no ser nunca suficiente.

Como una lista.

Como el consuelo de las listas.

Como el desorden.

Como, digamos, la noche.

 

 

WASHINGTON ATENCIO

 

  

 
Apogeo

 

Puede una flor ser
conejito y boca
de dragón

arcoíris de fuego
mandíbula vegetal

en apogeo abríamos
pétalos
los hacíamos hablar

no entendíamos nada del daño

buscamos una voz con los dedos
presionamos los labios hasta mancharnos.

 

De: “Sueño con tigres”

 

domingo, 30 de agosto de 2026


 

SOLEIDA RÍOS

 


 

Eco (¿Desgraciada Desengañada Desenfrenada?) entra
  en las grutas y es roca y es espacio… estado     
  pasajero
  que
  (repercute)
  emprende
  la Transformación.

Vaca domada. Tierra dispensadora de la nutrición.
  Negra… (luna) fecunda en la aridez del barrio
  Rajayoga.
  Sacrificado el pan (Santiago!!!), sacrificada la palabra.

Al Sur de los deseos… Dadora, Leche de los Misterios…

  Apareces. Desa
          pa
            re
              ces.  

 

De: “26 Tao”

 

MARICELA GUERRERO

 

  

 

Information is beautiful

 

En ruecas de sol rayos de luz hilan oro
cadenas de datos: tejidos luminosos de
iridiscentes historias, hialinas, transparentes,
amadas prendas queridas en
concatenaciones y energías brillantes,
sonoras, dúctiles, volátiles; aquel
intercambio de prendas y largas
conversaciones alrededor de los cultivos de
algodón entre las sábanas de cuatrocientos
hilos, en cultivadas formas gramaticales de
dos idiomas de distinta familia lingüística,
entre las sábanas que compartimos: y tus
palabras y las mías tejidas en la distancia
alrededor de los tejidos de la moda rápida y
las evidencias de hebras de plásticos en los
salmones que consumimos aquella tarde con
yerbas finas camisones de algodón y algo de
humo: sueño recurrentemente con el
camisón pakistaní que llevabas y las cartas
que imaginamos recibiríamos de costureras
resueltas a iniciar la revolución de la
industria del vestido en Nueva Delhi,
Turquía o Pakistán.

 

Sueño y tu camisón hindú como promesa que se ondula en medio de una plaza.

Sueño y la industria de la moda rápida y el humo y tus palabras se evaporan hialinas:

tejidos de oro que se deshilachan:

las palabras.

 

De: “Sueño per cápita & wonderful production”

 

 

MICHELLE PÉREZ-LOBO

 


 

Dos frutas

 

Nos acostamos juntas sobre el cartón
con ganas de tocarnos
a la intemperie.
Los faros nos espían.
Nos sentimos abiertas
como mangos escurriendo
en la tabla; vulnerables,
a la vista de mosquitos
y autos.
La noche se rasga al unísono.
Nuestro único refugio
es el otro cuerpo.
Tendidas,
jugamos a imitar la danza de las moscas
sobre frutas podridas:
revolotear alrededor de la otra,
rozar brevemente nuestras alas.
Un concierto de zumbidos
que eriza los lóbulos
y nos envuelve.
Hay que disimular si un borracho,
un sonámbulo, otra pareja se acerca:
fingir que estamos dormidas,
que la cama no está húmeda,
a punto de deshacerse.

 

 

SAMUEL BAENA

 

 

 

El muerto

 

Los otros no lo entienden:

cada uno carga con sus muertos

hasta su propia muerte.

Pasadas unas semanas

dejarán de darte el pésame,

y eso es bueno

(nadie quiere lástima).

Lo malo es que lo olvidan,

creen que superaste a tu muerto,

que lo dejaste atrás y eres,

otra vez, como ellos.

Los otros no lo entienden:

eres cripta, lápida y mausoleo,

tu palabra es epitafio

 

 

ANDRÉS CARO BORRERO

 

 

 

Partes

 

ya no sé cómo ser

del mundo

sino por partes,

nunca entero

 

 

WASHINGTON ATENCIO

 

  

 

Latido

 

Un animal se abre
paso entre mis ojos

las pezuñas embarradas
de silencio ese temblor
en el hocico

fui un instante
la espesura

su barro
latido.

 

De: “Sueño con tigres”

 

 

sábado, 29 de agosto de 2026


 

SOLEIDA RÍOS

 

 

 

Barbaridad el bazo dilatado abierto (al revés)
  al florilegio de la primavera.
Arándanos (antojo de la pubertad): contra la alubia
  contra la amapola contra la azucena contra el agua
  si no es de la alta mar. Vaso roto. Alquimia rota.
Rota la vía. Rumia de los deshechos, ronronear
  en el cerco, en el recinto cero: rubia cabeza paternal
  ausente. San Francisco. Qué
Bar… el barco ebrio. Los chapoteos furiosos
  de las mareas.
Arar en el mismo mar mugriento. Atenazar en la garganta
  un no arcilloso, renegado…
Rueda de la Fortuna. Una rueda dentro de la otra rueda
  dentro
  dentro.

Aquí se hace la luz. Cada píldora un ojo. Cada ojo, un vaso
  lleno de clara revelación.

 

De: “26 Tao”

 

MARICELA GUERRERO

 

 

 

Un borreguito

 

Luego se me desacomoda todo:

los científicos identificaron cómo la edad, el sexo y la cantidad
de luz natural a la cual una persona
que trabaja

y se lava los dientes tres veces al día:
tres:

tres comidas:

en tres tristes platos de precariedad:

se expone, le exponen: afectan la duración del sueño en 100 países
—de los que el tuyo no es excepción ni meridional ni abisal ni en
ninguna coordenada— el punto es que
las personas se acuestan y despiertan
en husos horarios
a un lado y otro
del meridiano
y cuando sueñan, lo pasan a veces en éxtasis a veces en
angustia y cuando no sueñan, se insomnian:
cosas que les quitan el sueño.

La revista Science Advances demostró que las presiones de la vida social afectan a los ritmos circadianos: un reloj interno que se desconchinfla, pero no de una
o de dos
sí, de millones:
una masa de gente que trabaja de 9 a 19 o más,
una masa de gente que trabaja 24 × 24,
una masa de gente que se alquila por destajo, por hora o por
servicio,
una masa de gente que trabaja en cambaceo y recibe
sueldos según aptitudes y escasas horas de sueño.
Fundamentalmente a la hora de ir a la cama, dice el estudio
Parecería que la sociedad y sus estímulos determinan sobre
todo la hora de acostarse y que el reloj interno del cuerpo
fija la hora de despertar.

Y hay un déficit, una faltita; porque por encima de los relojes internos, están los externos:
El reloj del pago de la renta El reloj de la entrega
El reloj del compromiso El reloj de la alarma
El reloj del checador
El reloj biológico-social;

Los relojes fiscales, los patrimoniales, los relojes de erudición, relojes en diversas posiciones:

¡Un kamasutra de relojes para el mundo!

Relojes que se multiplican infinitamente y encogen la posibilidad cavernaria de levantarse hasta que el reloj interno diga suave y silenciosamente:

 

Abre los ojos.

Despierta

 

De: “Sueño per cápita & wonderful production”

 

MICHELLE PÉREZ-LOBO

 

 

 

Pares

 

Unos zapatos de niño.
Tenis viejos, botines,
calzado masculino que cuelga
de los cables.
Los postes se han vuelto tendederos eléctricos,
la compañía de luz reporta fallas
en el servicio.

Las teorías:
punto de encuentro ilícito,
trofeo de una pelea, acto intimidatorio,
castigo para quien pierde
un partido de futbol.
Pero también:
homenaje a un muerto
(colgó los tenis),
juego de adolescentes, travesura,
retorcida declaración de amor.

Quizá:
naturalezas muertas citadinas.
Las botas roídas de Van Gogh
a la vista del mundo.
Intervención artística
del espacio público, ejercicio
de reapropiación.
Ventilar la intimidad.

Nota:
En una imagen de la masacre del 68
los zapatos que atestiguan
la ausencia de sus dueños
son en su mayoría
tacones de mujer.


De: “Fantasma y monumento”

 

SAMUEL BAENA

 

  

 

Sueño

 

Sueño con mi padre.

Cabalgamos juntos

sobre poderosos caballos

en las praderas de ultratumba.

Despierto a la lluvia,

al café, al cigarrillo,

y a los seres humanos.

¿Por qué temen a la muerte?

La vida es don sobrestimado.

 

 

ANDRÉS CARO BORRERO

 

 

 

Samsa

 

mi tren sale a las 5

y me rasca la barriga

no sé no sé qué hacer

no sé qué hacer

con tantas patas

 

WASHINGTON ATENCIO

 

 

 

Filo

 

La erosión no distingue
latido ni madera

el eucalipto desprende decís
la piel ante el peligro

el ciruelo exhibe la rotura
un tejido abierto
que desinfecta con resina

el palo borracho esconde
otras espinas

en su tronco
baja el sol

nadie me habló de raíces

paso disimulado entre postes de luz
otra forma de árbol

abro las palmas espero
una carne que no ceda ante la herida
una mano que abra tajo en la corteza

mi piel se cierra

cáscara que en el viento mira el cielo

el horizonte es una espina
que crece.

 

De: “Sueño con tigres”

 

viernes, 28 de agosto de 2026


 

CURRO SÁNCHEZ HERRERA

 

 

Cierro los ojos

 

Cierro los ojos y veo una cruz tallada en rojo en un fondo negro,
cierro los ojos y veo tu icono,
cierro los ojos y veo un rostro en lamento,
cierro los ojos y veo una gran mandíbula con colmillos de hielo,
cierro los ojos y veo Nueva York de noche sin gente, llena de
   cisnes rosas volando.
Y de repente, un negro que es huida, un negro de sueño como
   detrás de bambalinas,
tu voz.
Hazme oír tu voz.

De: “Salmodiaré”

 

NAIA ESTIBALIZ

  


 

Esanahia

 

Nunca aprenderá tu boca
a pronunciarme,
no te diré
en la lengua de mi infancia
nirea bazara,
hain nitarra,
tan dulce
como deshacerme
en el canto de tu boca.
No te enseñaré
en esta lengua
que guardo
entre el fuego y la herida
a estrechar la comisura.
No comprenderás
nire izenaren esanahia
hasta qué punto
bihotsa,
zoriontsu,
laztana.
No existirás,
al fin y al cabo,
esku hauetan.

 

De: “Bajo una luz amarilla”

  

NOTAS DE LA AUTORA
—‘nirea bazara,/hain nitarra’: si eres mía, tan mía. El sufijo ‘-tarra’ define procedencia. Por ejemplo ‘gasteiztarra’ significa vitoriane (es neutro).
—‘nire izenaren esanahia’: el significado de mi nombre. La estructura de las palabras en euskera es, en muchas ocasiones, por composición. ‘Esanahia’ está formado por dos palabras ‘esan’, que significa ‘decir’ y ‘nahia’, que significa ‘deseo’. ‘Esanahia’, ‘el deseo de decir’, se traduce como ‘significado’.
—‘bihotsa’ significa ‘corazón’, proviene de las pablabras ‘bi’ que significa ‘dos’ y ‘hots’ que significa ‘sonido’.
—‘bihotsa’ significa ‘corazón’, proviene de las pablabras ‘bi’ que significa ‘dos’ y ‘hots’ que significa ‘sonido’.
—‘laztana’ significa ‘cariño’ o ‘amor’, ‘laztan’ significa ‘brizna’ o ‘hebra’.
—‘esku hauetan’ significa ‘en estas manos’.



BERNARDO COLIPÁN FILGUEIRA

 


 

Difícil como el de Sechuán es el camino a Panguimapu.

 

Poco antes de nacer Li Po
su madre soñó que en su seno caía el planeta Venus
y por eso le dio el nombre de
de Po, que significa «el luminoso».
Sechuan,
la tierra en que anduvo el poeta
está llena de cerros y montañas
de difícil acceso
como aquí en Panguimapu donde siempre
vuelves como el hermano muerto
a recoger tus últimas pisadas.
Como estás solo invitas a beber
a tu sombra y a la luna
el último trago.
Más la luna no sabe de bebidas y tu sombra
se limita a imitarte.
Un ojo desnudo en la noche es la única luz imaginable.
un sol
de otra parte les tiende la mano.
La memoria dibuja el rostro
de la mujer que amaste en la cosecha
de mil novecientos cuarenta y el rocío
se sostiene
borracho entre las hojas de los árboles.

De: “Arco de interrogaciones”

 

 

RUBÉN J. TRIGUERO

 

 

 

IV

 

¿Por qué se repite siempre la historia?
Algo debemos seguir haciendo mal.

Tal vez no se deba a que cometamos errores,
sino
a que
propiamente,
somos el error.

De: “Coreografía”

 

 

GONZALO ZURANO

 

 

 

Cinco perros y una escopeta

 

Decidí juntar mis cosas y trasladarme al suroeste
atravesando rutas desiertas
con parajes de gente amable,
hasta cierto punto.
Quizá de esa manera
lograría desconcertar a mis problemas,
extinguirlos por completo.

Llevé algunos libros y mis mejores camisas.
Una vez instalado,
mantuve a raya los recuerdos.
Como los invasores necios,
quemé mi auto y mis documentos.

Me hice de una vieja escopeta
y cinco perros fieles,
de mirada tranquila y opiniones sensatas.

Algunas noches, antes de dormir
me gusta apagar el fuego y quedarme inmóvil
viendo como la niebla
se traga aquella vida.
Una que estuvo a punto
de ser la mía.

De: “El desarmadero”

 

 

AZUL URDANETA

 

 

 

Poro

 

Diminuto ahora
guarda
aquel de mí que fui en el pálpito
cuando más grande era
para decirlo
allí
de muerte más por dentro
que por fuera
está llegando de poco
como la mañana se hace
de sentir que llega
porque no hay alguna otra vuelta
que dar en torno a sí
y el cifrado de la arena
que en el baile el viento escribe
se revela
al ojo olvidado en sueño
ser la luz del mundo en cada voz
respira bajito entonces corazón
aguarda lo grande
que está naciendo hablado
en el silencio

De: “Piedra de Rayo”

 

jueves, 27 de agosto de 2026


 

RUBÉN ALABARCE

 


 

 

Araña Davidbowie

 

Han encendido luces azufre
en una fiesta donde
nada hay que celebrar.

Suena una de Bowie
en círculos danzantes
de discordante griterío.

La comparsa viste
bajo tintes sociales
esa vivida soledad.

Abordan el banquete
hileras de arañas
con ideas suicidas.

Al picar la ansiedad,
se siente el rocío
gélido en los párpados.

Los cuerpos arrítmicos
se tendrán que acoplar
eternamente aquí.

De: “El polvo del telar”

NAIA ESTIBALIZ

 

 


 

La duda

 

La duda tiene
cuatro letras,
pero solo
cuando te detienes
a mirarla.

De: “Bajo una luz amarilla”

 

ANDREA BERNAL

 

 


 

 

Cenas

 

He dejado la cáscara del langostino en el borde del plato.
El desnudo colorado me mira con ojos saltones
es una muerte que parece pequeña, imprevista,
tal vez deliciosa a la vez que enmascarada,
que trago sin opción,
y cae en las rodillas
de su servilleta negra
o tumba.
.

 

RUBÉN J. TRIGUERO

 

 


 

Tiempo es hielo

 

El tiempo es hielo
que decrece minuto a minuto,
nosotros, esclavos de su esencia,
de su extraña decadencia,
nos desgastamos gota a gota
siempre con la mirada atrás,
atentos al deshielo.

De: “Volver a empezar”

 

GONZALO ZURANO

 

 


 

Invitación

 

Cerrar las puertas,
cortar los cables
impredecibles del pasado.
Como una gran máquina
que asfalta el camino
transitar un encierro dulce,
sin objetivos
ni ecos de batallas
bravas.
Ventanas tapiadas, trapos
sobre las rejillas,
los ojos de la costumbre.
Habrá entonces una hendija
y por ahí, filtrándose
una delgada luz.
A ella
nos encomendaremos
y a nada más.
.

De: “El desarmadero”

 

AZUL URDANETA

 

 


 

Poema de Centro Comercial

 

No es fácil leer un poema
un sábado en la tarde
las mujeres hablando
de sus maridos y desdichas
el olor a resina de las uñas de gel
la tormenta del secador
y un video de Selena en la tele
mi suegra puteando a la mujer
que a eso de siete
trata de explicarle
que la permanente pasó de moda
y yo
con este poema
entre las manos
y el cabello cayendo
a cada maniobra de sus tijeras
porque verdaderamente
no es nada fácil
leer un poema
un sábado por la tarde
uno que habla de niños
y de hambre
y la mujer que insiste
en resolver un test de la revista
que tiene en las manos
y la mujer que insiste
en que lea unos tips
para asegurar orgasmos
y yo que guardo el libro
que traje en mi cartera
y cierro los ojos
para no olvidar el poema
que intenta salir un sábado
en un centro comercial
antes que la noche acabe

De: “Como una costumbre”