domingo, 2 de julio de 2023


 

CECILIA PONTORNO

 


 

8

 

Dijiste
“la ciudad es una tumba”
y escuché la oración de los muertos.

“La ciudad me aleja de la gente”,
dijiste
y di por sentado
que escucharía el eco de tus pasos, inexorablemente, alejándose.

Esto no ocurrió.

En su lugar,
cayó copiosa la lluvia de verano
como algo o alguien queriendo tapar el silencio y las ausencias
con más silencio y más ausencias.

Las ciudades se parecen a tus ojos
o tus ojos, fijos como ciudades infinitas
saben hablarme de la fe
cuando todo se vuelve advertencia o condición de azar.

Dijiste
“llueve”
y nada pasó

excepto las dudas
que dejaron las palabras
y las migas de pan sobre la cama.




MARIANA DEL VERGEL

 

 

 

cuestionario preventivo

                                                       para niño I


en el salón de clases
piden que elijas una de las cinco opciones
te dibujes a lo grande
con salario pasaporte
seguro médico e impuestos
piden que circules una tarde
con crayolas tu nuevo uniforme

rezo para que no
sepas dibujar
sirenas ni macanas
para que no encierres
en tu cuaderno maltratado
la forma de los golpes
para que precisamente no te acuerdes
de la última vez que jugamos
a los disparos de agua
al calabozo en la escalera

y pensándolo bien preferiría
que nadie hiciera la pregunta
qué quieres ser de grande
cuando los grandes conocemos
la adivinanza en lo fétido del hongo

 

JUVENTINO GUTIÉRREZ GÓMEZ

 

  


Carnadas


Quisimos pescar como otras veces:
llevamos por anzuelo
la tibia mañana de marzo,
la misa matutina de un domingo,
sobre la frente, la cruz de nuestras mujeres
y dejamos, en el cocotero, el bufar del viento.
Un sonido fluvial fue in crescendo
y al mirar a nuestro alrededor:
−el mar es un pescador sigiloso−

Versión del mixe al español por el propio autor.

 

BERNARDO CARBÓ

 

  

Peste


¿Pena de muerte? Se la ganó el mosquito por zumbón; se la ganaron dos, tres bichos cuyos nombres no quise aprender. ¿Y el ratón? Llámale peste. Remojar el pan en la sopa es una de las pocas tradiciones que no odio.

 

AURELIA CORTÉS PEYRON

 

  

 

Casa

 

Reconozco algunos lugares en las fotos que me enseña Regina, pero aparecen foráneos, mal recordados. Allí están todos en la entrada, frente a la casa grande, o bajando al río. Sólo sé dónde están por un retazo de montaña o de muro, algunos árboles. Comparo los rostros de madres e hijas y me detengo en lo que los vincula. Un mismo lunar repetido.

 

De: “Xicotepec”

ANTONIA POZZI

 

 

 

Pensamiento

Tener dos grandes alas de sombra
y plegarlas sobre tu pena:
ser sombra, paz
nocturna
en torno de tu apagada
sonrisa.

 

Versión de Guillermo Fernández

sábado, 1 de julio de 2023


 

CECILIA PONTORNO

 



6


Del cuerpo
di el verso.

Un pueblo adonde irán a morir las golondrinas.

Un silencio interminable.
 
 

ASHLE OZULJEVIC SUBAIQUE

 

  

 

Apuntes para la reelaboración de mi inconsciente
(fragmento)
 
 
XLIV

El peso lo permite el aire
ser alado es una decisión aérea, hay que inflar la voluntad
antes habría que aprender a caer
lanzarse al precipicio sin evaporarse
practicar como las aves
lanzándose de un árbol o del terrado
ahora que nos confinan y a todos nos gustan las alturas
hay que estar más allá de la valla
y más acá del vértigo
dejar de llenarse la boca con la libertad y practicarla:
CAÍDA LIBRE PARA TODOS
abandonar el arraigo en la tierra
libre la raíz del desterrado
desancladas las flechas permiten su desplazamiento
la trayectoria es el cruce del aire
una bomba de ruido la comunicación y el silencio
la muerte la permite el aire.

tengo frío. también eso lo consiente el aire
estoy sola: aire
oscurece: aire
la música es aire el cigarro que nos fumamos me lo quitó pero era aire

empiezo a entender: ya no veo las palabras que escribo es una boca de lobo mi habitación no puedo ver corpúsculos de luz todo es aire y yo demasiado poco etérea me fumaría algo si fuera otra
me adormezco me vuelo
cumbre a cumbre el aire ligero que no nos une
no me lleva
despertaré
despertaré a la luz despertaré a la vida despertaré al dolor
ese poema ya lo escribí.

 

 

JUVENTINO GUTIÉRREZ GÓMEZ

 

 


 
Embarque


Respirar sobre el mar,
no hundirse,
respirar hecho mar,
no mojarse,
respirar mar una y otra vez
y otra vez; horas, días, semanas, meses,
no ahogarse,
sujetar la mente en muchas salvavidas
para no pudrirse en humedad,
por ejemplo: transformar las madejas de olas
en hipódromos,
en canchas de fútbol,
en las diurnas ciclovías,
en un cortejo de aplausos,
en latidos, pero nunca en estanque.
Soñar que se arribó a tierra
que el monumento de tempestades
y la negrura del mar
están allá, a kilómetros
de mi ventana.
 
 
Versión del mixe al español por el propio autor.

BERNARDO CARBÓ

 

 

 

Oración

 

En la mesa, agradezco en silencio a quienes no tuvieron voz: a ellos en sus jaulas, a ellos en su martirio, a ellos paralizados, a ellos quienes nacieron sin pulgares para huir del cerco. Yo mastiqué sus retazos y se los di al perro por chiclosos. “Amén”, dicen los padres de mis amigos al terminar la oración. Yo asiento y sonrío. Son buenas personas.

 

AURELIA CORTÉS PEYRON

 

  

 

Niebla


Vendrá con su compresa húmeda
a curar mis ojos
de la profundidad
para que solo miren lo que pueden
tocar las manos.

Hará brotar de cada accidente
extremidades verdes.

 

De: “Xicotepec”

 

 

ALFONSO GATTO

 

 

  

Invierno en Roma

Los niños que piensan tienen el invierno
en los ojos, el largo invierno. Solos,
se acodan en sus rodillas para ver
iluminarse el sol dentro de la mirada.
Lejos de sí, en el cielo, las niñas
se tocan el cabello en los hilos
brillantes de la lluvia; andan solas,
sonriendo con los labios agrietados.
Han remontado en los siglos palabras
de amor y de piedad, pero las niñas
andan solas, ciñéndose la pañoleta,
solas en el cielo y en la lluvia. Gotea
el tejado sobre los pájaros en un alero.

 

Versión de Guillermo Fernández