miércoles, 5 de abril de 2023


 

MANUEL MARÍA FLORES

 

 

 

En el baño

 

Alegre y sola en el recodo blando
que forma entre los árboles el río
al fresco abrigo del ramaje umbrío
se está la niña de mi amor bañando.

Traviesa con las ondas jugueteando
el busto saca del remanso frío,
y ríe y salpica el glacial rocío
el blanco seno, de rubor temblando.

Al verla tan hermosa, entre el follaje
el viento apenas susurrando gira,
salta trinando el pájaro salvaje,

el sol más poco a poco se retira;
todo calla… y Amor, entre el ramaje,
a escondidas mirándola, suspira.

 

BRICEIDA CUEVAS

 


 

Llora el fogón

  

El fogón me cuenta su historia.
Su aliento golpea mi rostro.
Me enseña sus heridas,
rostro chamuscado,
cenizas moribundas,
la deformidad de sus llamas.
Ardo en su angustia.
En silencio
le concedo mis ojos para que llore.

 

FRANCISCO PINO

 

 

 

Sima de amor

 

Resbalando por esta sima umbrosa,
yendo sin freno el pie tras la mirada,
la mano tanteando en piedra helada,
y presa la mirada en lumbre hermosa,

por esta sima voy. ¿Qué luz undosa
de antorchas te me muestra, mi ignorada?
¡Oh inofensiva unión y peligrosa
la de la llama a la pupila atada!

Todo al revés se ve, y a la deriva,
por esta oscuridad que luz trasciende
donde el misterio del amor estriba.

Y si la muerte siento que en mí prende,
también me gozo al verla ardiendo viva
si los caminos de tu alma enciende.

 

ALEDO MELONI

 

 

 

Coplas de ayer

 

Riqueza y trabajo el monte
reparte como a destajo:
para el gringo la riqueza
y para el criollo el trabajo.

Antigua copla del norte
que alguien cantó alguna vez,
cuando era La Forestal
coto feudal del inglés.

 

 

LEONARDO MARTÍNEZ

 

 

 

Los ojos de lo fugaz

a Ornella Balestreri-Devoto

 

I

¿Qué música me mira?

Desde tapiales derruidos
acechan
mañanas de labranzas
viciosas siestas
atardeceres de un corazón sin muertes

¿Qué música me oprime?

Todo viene del mar o la montaña
del cielo o del abismo
Todo viene en algo dormido
Anterior al murmullo de las hojas
o al grito de las bestias
encerrado en las piedras

¿Qué música está mirándome?
¿Es la música del puñal
cuando calaba hondo
y suplicabas
y tus ancas se abrían al arado de la perduración?

¿Quién compone esta música oída con los ojos?

La miro gotear en la oscuridad
y mi corazón
se escurre como lágrima
y lágrima escarchada
es mi corazón en la oscuridad

¿Qué manos acunan el candor de esa música?
¿Qué manos acunan el candor del porvenir?

Toco lo que no fui y huelo al solitario derramar en sueños
la materia de su noviazgo fértil

Lo que soy toca la grandeza de la fugacidad
En mi ceguera palpo el presente despellejado

 

II

Alguna música me ama
se interna sin límites
clava sus agujas
y me susurra el secreto
del viejo maestro

Escucho

-Las palabras despertarán al alba
cuando los caballos atraviesen el horizonte
y el niño sentadito ante la tropilla al galope
huela los colores terrosos azafranados negros
de reales frontinos y malacaras
perdiéndose en reflejos por el oriente
y el día se extienda levísimo
y la desconocida que llevamos en las entrañas
empiece su baile ciego
y en una espiral si retorno
arrastre al niño
al vértigo del principio

 

PIERRE LOUŸS

 

 

 

En la estela de Leconte de Lisle

 

Peregrino: en la estela que entre lauros triunfales
alza sobre mi fosa su funeral decoro
esculpió un lapidario la cigarra de oro,
la faz del astro rey y los pavos reales.

Canté las epopeyas, los héroes inmortales,
y la sagrada Atenas y el rutilante coro,
y exalté con visiones purpúreas el tesoro
del Trópico hechizante, sus golfos y corales.

He aquí mi sepulcro. No la natal comarca
con esplendor de sueños orientales enmarca
ni entibia con sus vahos mis despojos proscritos.

Pero el viviente triste ya es el muerto glorioso:
alado fue mi espíritu a rescatar ansioso
los nombres de los dioses y el alma de los mitos.