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martes, 18 de noviembre de 2025

RENEÉ ACOSTA

 

 

Salmo para una Eva mitocondrial
(Fragmento)

 

Me levanto de noche
y aún no es el día
en que tu alma molecular
me llene de toda incandescencia
con tu voluntad de amor, nitrogenada

Fuente de Eleusis
Divina entre todas las mujeres

Vuelve a mi campo esférico de dudas
Regresa a mí, Señora
Asherá, esposa de Dios
Pachamama, Gaia
cuerpo de la tierra
llámese naturaleza
o conjunción celestial

Retórname a mi centro
                                          del que nunca te has ido
Diosa madre, envuélveme
en tu manto sicogenético
y haz de tu presencia un pulsar
de amor iridiscente
Diosa de los mil rostros
doncella santísima
vía láctea
de tu seno multipecto
emergen mil galaxias
                                       oh, multiplicada
Shekina, Coyolxauqui, Asherá, Ammnáh,
Isis, Inana. Bendita fuente filogenética
Causa esencial de todas las causas

Te has ocultado y hoy te busco
me encuentro en ti
en un multiverso de caminos
de tu santísima trinidad femenina
                                                      diosa, madre, hija
llena de hidrógeno mercurial
respiramos
llenos de ti
desde el inicio

¿Cómo llamarte? Madre
¿cómo nombrarte ahora
ante los muros
de ladrillos vibratorios?
cómo encontrar tu neuma
en la tierra
si no es en tus hijas,
fuente y pulsar
en cada una, primogénita

Mira en mi compulsión de sal una lágrima
apunta sobre mi frente
la verdad
de que la física no es más que
una etapa
en la evolución
de tu metafísica materna

Por eso vuélvenos e inviértenos
conviértenos, absuélvenos
torre de marfil
estrellita de oro
rosa de los vientos
canción de cuna para los devastados

Danos el calor
en tu cobijo de estrellas
y en el vientre
de tu corazón
tan santo
sobre todas las cosas
y las calles
como expresión tangible
de lo intangible

—¡Mira! ¡reconócenos tuyos!

Te has ocultado de los hombres
porque eres mujer
y eres madre
y amante
has sido negada desde el inicio
de los tiempos
                                                      madre carnal
                                                      madre ritual
                                                      madre verbal
                                                      madre grial
                                                      madre silente
                                                      madre torre
                                                      madre escalera
                                                      madre campana de cristal
                                                      madre rosa de los vientos
                                                      madre lustral
                                                      madre hierbabuena
                                                      madre flor
                                                      madre selva
                                                                             Venus paleolítica
                                       enterrada
                                                         por el hambre
                                                                                   de los hombres

Porque eres la concepción de luz materna
Eterno femenino
en todo lo materno de la tierra
en las plantas
en el árbol de la vida
Porque has estado presente
a cada paso de la humanidad
y has sido
nombrada
de distintas formas
por todos tus hijos
porque eres la esencia femenina
en ti fecunda
por la sangre celestial

Por eso te buscamos
te pedimos
                                      nosotros
                                                  los abandonados
               hijos de Eva
para encontrarte
rayo esmeralda
en la sangre
sea trazado

para buscarte
hay que disolverse

Para encontrarte
hay que reinstalar
tu programa
primigenio

Tu voz de agua
Tu mente filial de agua
Tu cantar
en la memoria de agua
en tu vientre lustral
de tus venas de agua
en la respiración de la tierra
que te nombra
que te canta
y te susurra
tu nombre antiguo
y verdadero
                       para decirte en todas tus letras
una conjunción de galaxias
codificadas

para decirte
Madre del Ser

para rezarte
en la multiplicación
en la reverberación
en la concatenación
de tu presencia
en la tierra
que te dice Gaia
                                                      Buscarte es reconocerse

 

 

 

jueves, 25 de febrero de 2021

RENÉE FERRER

  


 

 


Naufragio

 

                               «desprecio del naufragio de mis ojos» 
                                                                     F de Q. 

 


No sé si es pesadilla o desvarío: 
me naufraga tu imagen en los ojos. 
En el oleaje frío, 
mansamente, zozobran tus despojos, 
y tu pupila esquiva 
se pierde en mi pasión, a la deriva. 



Noviembre de 1993



miércoles, 30 de marzo de 2016

RENEÉ ACOSTA




En la biblioteca de Tokio



En la biblioteca de la escuela imperial de Tokio
hay un libro donde un niño dejó en 1958
una mariposa muerta en uno de los poemas
de Saito Mokichi por la muerte de su madre

En 1962, una estudiante pidió de préstamo
ese mismo libro y colocó una flor junto
a la mariposa, dos días después de la muerte
de su madre

En 1968, un profesor de literatura japonesa
del siglo XX, pidió el libro para impartir
su clase
leyó solamente las primeras páginas
porque tenía prisa y devolvió el libro

Ese mismo año un estudiante pidió el libro
encontró la mariposa y  se llevó la flor
mientras que la mariposa permaneció
otros años más en los libreros
indescifrada con los signos



jueves, 24 de marzo de 2016

RENEÉ ACOSTA




Posibilidad



pudo haber sido, pero no fue
las cosas son lo que son

pudiera haber tomado la izquierda
en lugar de la derecha
pero tomó la izquierda donde
la virgen negra le dio dos palomas
un águila y un niño muerto

pudo haber sido lo mejor
viajar a la India o viajar
a las playas de México
o no ir a ninguna parte

pero estar tiene también su propia
reverberación en la telaraña de las cosas

habría sido mejor no comprar esa motocicleta
pudiera entre los altos techos celestes, darse
una mejor combinación de los acontecimientos
la exactitud del mundo y la lectura de sus mutaciones
indescifradas
pudieran… pero no



viernes, 18 de marzo de 2016

RENEÉ ACOSTA




Canción por la muerte de Tom Wieland
                                  


I

que el cielo se detenga, que detengan sus barcas
los pescadores, que nadie pueda ahora levantarse
que dejen de brillar las anémonas y se apaguen
los faros celestes, porque ha muerto Tom Wieland

pero las barcas no se detienen
ni las olas arrancan de las rocas los percebes
porque ha muerto Tom Wieland

nadie detiene su paso, nadie despierta ni duerme
la causa de la navaja no es la herida
pero juntas rasgan las cuerdas que escriben
la canción por la muerte de Tom Wieland

siguen los cangrejos su marcha retrograda
como estrellas rojas cavando en la arena
nadie se inmuta por la muerte del muchacho del norte
y nadie se inmutará ante la muerte de todos
los que ya adelante vienen, con su cuerpo
cifrado de signos que hablan de su devastación

pero todo sigue su rumbo…
no importa si hablamos del destino

  
II

todo ocupaba su lugar
todo en su momento, formó parte
de un vaivén de nubes
nadie tocará sus bajos deslaves
de muchacho pecoso sobre las ladera

habrá quien llore por sus labios
la última saliva, pero nadie
nadie volteará a los tactos
de sus dedos, ni tomará sus recuerdos
por bandera de iluminación

las barcas siguen su pesca
las mujeres van a trabajar en las cafeterías
pensando en sus hijos que quedaron en casa
las negociaciones en Hong Kong proseguirán
a menos que una ráfaga gélida las detenga
nada será diferente

quienes lo amaron dirán:
si aún viviera Tom Wieland

no cantará bajo los cielos septentrionales
con los indios de sienes fractales
no cantarán los mismos hippies, buscando
el Nirvana, con hierba y alcohol
a la Jim Morrison, protestando en Tlatelolco

no estará cuando niños rubios pecosos
festejen frente al televisor por la llegada
del hombre a la luna
no estará para besar a Jane Marie River
a la puesta del sol en las playas de México

no vivirá, en conclusión
las sombras de las marmotas presagiando
el hielo sobre las viejas calcetas olvidadas
en el fogón

no se quedará, sin embargo, a mirar
la devastación de su pueblo el once de septiembre
ni tendrá un departamento de alquiler
para rentar jóvenes orientales con ansías
de cocaína en el estupor de las madrugadas
no tendrá ojos vasos circunspectos
para quedarse a la luz de la imaginación
a ver llegar las señales del Big-bang
en el telescopio Hubble, ni mirará
el descubrimiento de las nuevas tecnologías
cibernéticas

pobre Tom Wieland, débil, asmático
pecoso

sin embargo su muerte provocará
una canción para seducir a una muchacha
en el asiento trasero de un cadillac en
New Island, y nacerá un niño que tendrá
la vida que él no vivió


sábado, 12 de marzo de 2016

RENEÉ ACOSTA



  
Reiteración de las cosas



los mismos ojos
los mismos labios
el mismo guiño

el padecimiento no tiene medida
ni las gratitudes del amor son cuantificables

somos las mismas ecuaciones repetidas

nadie en el acontecer de las cosas ve
como sus gestos, sus labios, ese guiño
pudieran ser los signos indescifrables
que determinen cruzar el rubicón
o tener tres divorcios

-ese hombre tiene algo fascinante- dice la mujer
ese algo, esa fascinación es la lectura anticipada
de las señales repetidas en los signos invisibles

Sócrates creía en los signos
la mujer que murió de amor creía en los signos
don Isidro el pescador conocía los signos de las aguas
y las nubes
yo creo en la perseverancia de las redes
en la insolación del águila, en los vagones perdidos
en el tren de los actos y circunstancias
en lo no dicho




domingo, 6 de marzo de 2016

RENEÉ ACOSTA



  
Historia de la importancia



Toda la memoria de los pastos se imprime
en cada movimiento de los aconteceres

La memoria de los ríos se vuelca sobre las casas
y las hormigas son testigos de mi revelación

Los pulgones son un procedimiento más alto para la
conveniencia de los hechos irrelevantes o
importantes de la mínima existencia

¿Por qué habrían de ser menos importantes las gotas
de lluvia cayendo como hecatombe sobre los hormigueros?
¿por qué habría de ser más importante
mis problemas que sus problemas?
¿por qué habría de ser más importante el movimiento
de los autos que el movimiento de las estrellas?
¿por qué no habría de haber una relación entre todas?

Cae una gota de lluvia enorme sobre el hormiguero.
otra gota redonda cae sobre mi nariz

me quedo callada…



jueves, 28 de enero de 2016

RENEÉ ACOSTA

  


El verano de Jane Marie River



en el verano de 1963
Jane Marie River de New Island
miraba las ballenas en las playas
sentada de frente al Golfo de Cortés
y escribió una canción por la muerte
del asmático Tom Wieland

no miró las gaviotas escapando entre las olas
que se rompían en los farallones rumorosos
tampoco miró a un metro por debajo de la arena
el anillo de bodas del matrimonio San Miguel
perdido en el naufragio del veintitres
ni tampoco miró el cardumen
brillando en los corales
de las generaciones
de peces del setenta y seis
ni se quedó a mirar a Don Isidro
a trece kilómetros de la playa
luchando contra la explotación

tampoco miró cuando en el sesenta y siete
su canción sonaba en la radio de un cadillac
comprado con afán de hotel por un muchacho
de New Island, que en el asiento trasero
arrojaba al universo una posibilidad
nadando en la inmensidad del vientre
de una muchacha


Jane Mary River, de New Island
jamás regresó a la playa de México
después de aquel verano de 1963