lunes, 6 de abril de 2026


 

LÁZARO IZAEL

 


 

Gallo, todo lo que se pierde,
el calcetín de rayas rojas izquierdo,
el lápiz amarillo de borrador naranja,
las conchitas blancas,
el jarrón verde plateado,
las monedas doradas,
la bolsa de plástico amarilla,
el balón azul,
la muñeca favorita de vestido melón,
la sudadera morada,
mi par de zapatos negros.
Gallo, los martes en Marte
son de encontrar
lo que hemos perdido
de este lado,
todo lo que alguna vez
en la tierra para siempre se perdió
viaja hasta acá.
Llenos de polvo todos los objetos
viven de vacaciones,
se cubren con la arena interestelar
hasta el cuello,
mandan fotografías marcianas
de sus días extraviados en la playa
sumergidos
como en una película muda
aguantan la respiración.
Gallo, todo lo que se pierde
hace de nuevo una familia.

 

De: “Gallo, el planeta estalla”

 

 

SAYURI DÍAZ OLMOS

 

 


 

pétrea arcada erguida
o molusco donde la columna
crispa desbravada

 

JAMES TATE

 

 

 

Qué Felices Éramos

 

Solía haber una espía en mi vida que no me dejaba dormir.
Día a día me torturaba con los más sofisticados
artefactos. Al principio chillaba como un cerdo en el matadero.
Después me hice adicto. Entre sesiones me sentía agitado
e impaciente. Gritaba, “¿Cuánto más debo esperar?”
Entonces me hizo esperar más y más. Me convertí en un experto,
un genio del aplastapulgares y el potro. Realmente ya no la
necesitaba. En su última visita lo pudo ver en mis ojos,
y eso abrió un agujero en ella a través del cual podía ver
algo parecido a la eternidad y algunos de los pequeños ángeles
cuyo único trabajo es pretender llorar por personas como nosotros.

 

GERALD STERN


 

St. Mark’s

  

Aún como niño, ¿no?
Trepar por una escalera de hierro,
discutir con algún Igor
sobre la cerradura rota,
dejar que la cabeza cuelgue sobre el fregadero,
enjuagar el cuello con agua fría.

Como un lobo, ¿no fue así?
o una paloma que nunca morirá.
Leer a Propercio, pisotear
las estrellas más altas,
obligar a mis manos a unirse,
tocar la fila de cubos de basura cubiertos de nieve.

Con el lomo hundido, ¿no fue así?
Arrastrar mis pies mojados
de un parque a otro.
«Atenuado por el salpicar consumado del tiempo»,
¿no?
Tulipán de la selva rosa.
Rojo y amarillo tulipán henchido y lavado por la lluvia.

 


NONI BENEGAS

 


 

Animales rugosos
con costuras invisibles
de puntada pequeña,
ornamental,

que deshago y aliso
en pos de superficie útil
donde urdir mi trama.

Esto es mi vida
—me digo—
busco ensancharla
en los entresijos de la tela.

 

De: “Animales sagrados”