jueves, 16 de febrero de 2023


 

OSWALDO ESCOBAR VELADO

 

 

Regalo para el niño

  

Te regalo una paz iluminada.
Un racimo de paz y de gorriones.
Una Holanda de mieses aromada.
Y Californias de melocotones.

Un Asia sin Corea ensangrentada.
Una Corea en flor, otra en botones.
Una América en fruto sazonada.
Y un mundo con azúcar de melones.

Te regalo la paz y su flor pura.
Te regalo un clavel meditabundo
para tu blanca mano de criatura.

Y en tu sueño que tiembla estremecido
hoy te dejo la paz sobre tu mundo
de niño, por la muerte sorprendido.

 

 

NOVICA TADIC

 

  

Antisalmo yugoslavo

  

Desfigúrame, señor. Ten piedad de mí.
Lacera mi cuerpo entero. Bendíceme con ampollas.
Que la fuente de mis lágrimas sea un surtidor de pus y de sangre.
Tuerce mi boca. Dame una joroba. Defórmame.
Deja que mi carne reviente de verrugas. Deja que la sangre
fluya a mi alrededor. Que así sea.
Que todo lo que respira me deje sin aliento,
que todo lo que bebe sacie su sed con el vino de mi cáliz.
Suelta sobre mí las ratas de la peste.
Y que todos mis enemigos se regocijen
por mi destino, honrándote.

Desfigúrame, señor. Ten piedad de mí.
Ata a mis tobillos toda culpa.
Ensordéceme con el ruido y el delirio. Convócame
sobre cada tragedia.
Abrúmame con el terror y el insomnio. Despedázame.
Abre los siete sellos, libera las siete bestias.
Déjalas pastar de mi monstruoso cerebro.

Invoca en mí todo mal, todo sufrimiento. Invoca en mí
toda miseria. Cuando llege el tiempo de las amenazas,
señálame a mí. Sea, sea así, mi señor.
Y que todos mis enemigos se regocijen
por mi destino, honrándote.

 

TOMÁS ANDRÉU

 

  

Antes que la lluvia venga y lo cubra todo

  

Antes que la lluvia venga y lo cubra todo,
yo te he visto, prístina como un lago virgen.
Tu resplandor me duele, me hacer llorar.
Tus pupilas desorbitadas me tragan
toda la luz de este día gris.
Todo el verdor oscuro de los árboles, vos los sorbés,
y yo voy tras de ellos.
Somos frutos extraños en un mismo árbol,
somos el vuelo y la carroña del águila
antes que la lluvia venga y lo cubra todo.
Yo quiero irme con el lodo que adolece estoico sobre la yerba hostil.
Quiero irme con la brisa que hace ondular las hebras de luz de tu salvaje cabellera.
Quiero irme desterrado de tus brazos, de tu boca, de tu existencia.
Quiero revolcarme en la copa de los árboles,
herir mis huesos de tu savia extraña.
Quiero anular mis latidos.
Quiero no tener familia, perro, compañera.
Quiero ser vaho diluyéndose en la inmensa espalda de la nada,
antes que la lluvia venga y lo cubra todo.

 

 

ELISA HUEZO PAREDES

 

  

Ruego

  

No te alejes Poesía, no te alejes,
hazme el milagro de sentirte mía,
despierto está el Ensueño, todavía
necesito tu llama, no me dejes.

Tu claro rostro quiero que reflejes
en el espejo de mi fantasía,
que la grávida lámpara que ardía
siga ardiendo en mis sueños que entretejes.

¿Será mucho pedir a tu grandeza
si desde niña te sentí a mi lado
dándome la lección de la Belleza…?

¿Cómo podrás quitarme lo entregado
si hoy que parece todo terminado
tu luz de plata enciende mi cabeza?

  

San Salvador, 1981.

 

 

A. MORALES CRUZ



 

Verdad 10/6


 

El poeta dice lo que puede de lo que es…
lo que dice, en verdad lo dice?
o es una exageración para encontrarnos
tu yo la maestra tu tía el chofer
el banco el candidato el jefe
detrás de la iglesia y revisar nuestras
perversiones dentro de esa línea
del horizonte

o donde velan a los deportistas y
toda la nación llora ese momento

los periódicos y los vendedores
no saben cómo ocultar la fila de llantos
de experiencia bancaria

las heladerías cierran
las fondas cierran
también cierran sus piernas
las

en el fondo,
es cuestión de experiencias con la luna

los perros comienzan a dormirse

el cansancio del día cae en su charco

 

RENÉ E. RODAS

 

 

The tramp

  

I
Saltaste en un tren de carga con tu hermana.
Llevabas la guitarra y los dólares negros
de tu tercera cosecha en Charlotte Farms.
Te quedaste ocho meses en una playa de Baja California.

 

II
Saltando en trenes de carga llegaste al puente Cartier.
Pusiste un clasificado en la única página
de un periódico imaginario:
«Busco peregrino que me cuente un cuento».

 

De: “La balada de Lisa Island”