jueves, 16 de febrero de 2023

NOVICA TADIC

 

  

Antisalmo yugoslavo

  

Desfigúrame, señor. Ten piedad de mí.
Lacera mi cuerpo entero. Bendíceme con ampollas.
Que la fuente de mis lágrimas sea un surtidor de pus y de sangre.
Tuerce mi boca. Dame una joroba. Defórmame.
Deja que mi carne reviente de verrugas. Deja que la sangre
fluya a mi alrededor. Que así sea.
Que todo lo que respira me deje sin aliento,
que todo lo que bebe sacie su sed con el vino de mi cáliz.
Suelta sobre mí las ratas de la peste.
Y que todos mis enemigos se regocijen
por mi destino, honrándote.

Desfigúrame, señor. Ten piedad de mí.
Ata a mis tobillos toda culpa.
Ensordéceme con el ruido y el delirio. Convócame
sobre cada tragedia.
Abrúmame con el terror y el insomnio. Despedázame.
Abre los siete sellos, libera las siete bestias.
Déjalas pastar de mi monstruoso cerebro.

Invoca en mí todo mal, todo sufrimiento. Invoca en mí
toda miseria. Cuando llege el tiempo de las amenazas,
señálame a mí. Sea, sea así, mi señor.
Y que todos mis enemigos se regocijen
por mi destino, honrándote.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario