martes, 9 de mayo de 2023


 

PABLO ABRIL DE VIVERO

 


 

Como sombra ignorada

 

No tener un regazo que nos brinde, piadoso,
tras los rudos cansancios del humano fracaso,
la ilusoria certeza de un sereno reposo.
¡No tener un regazo!

No tener una estrella cuyos níveos fulgores
en el alma nos rimen la sonata más bella,
en la noche enlutada de los torvos dolores,
¡No tener una estrella!

No tener un perfume redentor del cautivo
corazón, que en las redes del pesar se consume,
con la amarga nostalgia del recuerdo más vivo,
¡No tener un perfume!

No tener una amada, melancólica y buena,
que nos cante, muy quedo, la canción ya olvidada
del amor, y que sepa suavizar nuestra pena…
¡No tener una amada!

Y estar lejos, muy lejos del edén florecido;
y seguir siendo triste, soñador, dolorido,
y pasar por la vida como sombra ignorada,
sin tener para el alma que triunfó del olvido,
¡ni regazo, ni estrella, ni perfume, ni amada!…

 

 

ALBERTO URETA

 

 


Balada de la rosa náutica

 

Treinta y dos caminos señalan tus puntos.
Unos van a tierra, otros van al mar.
¿Dime, Rosa de los Vientos,
no hay un camino más?

Treinta y dos caminos señalan tus puntos
Unos van a tierra, otros van al mar.
¿Dime Rosa de los vientos,
va alguno más allá?

Rosa de los Vientos, dame mi camino,
uno que no vaya ni a la tierra ni al mar:
o un camino que no lleve a ninguna parte
o un camino del que no se pueda regresar.

 

 

ANTONIO CILLÓNIZ

 

 

 

 

La confesión del siervo

 

perdona que no frecuente tu casa
porque día tras día
estoy amasando ladrillos.
Perdóname, Señor,
si a la noche caigo
en la tentación de mis sueños.
Porque mientras mi hermano anda descalzo
subiendo al monte
para hacer penitencia por nosotros,
yo no me canso
de remover montañas de arena y piedras.
Y cuando arrepentidos otros
te prometen un templo aún mayor,
entonces yo,
Señor,
tiemblo.

 

ARTURO CORCUERA

 

 

 

Fábula del canario

 

1

Trino,
lloro
fino,
rubia
lluvia
de oro.

 

2

Saltando
de alba en alba,
en una y otra rama
extiende su estribillo.

Cantarina jaula,
breve cántaro de cantos,
amarilla fontana.

El canario es el grillo
en la edición de la mañana.

 

 

BENITO BONIFAZ

 

  

 

Columnas inmortales

  

¿Los veis lanzándose a la pelea
con la serenidad de los valientes?
Son los hijos del Misti, los ardiente
soldados del honor.
¿Los veis marchar con la cabeza erguida
en busca de la gloria o de la muerte?
Son los hijos del Misti, los de fuerte
y noble corazón. .
¿Los veis allí pasadas las trincheras
cómo sus líneas en el campo tienden?
Son los hijos del Misti, que defienden
el doméstico hogar.
¿Los veis en el combate cual despliegan
al ruido del cañón tanta osadía?
Son los hijos del Misti, los que un día
la patria salvarán

 

 

KILKU WARAK’A

 

 

 

¿Me olvidarías?

 

Ese tu duro corazón
Pedrusco remojado por mi llanto
Tibio nido fue para mí
En el frío, en el viento

A la sombra de tus pestañas
Dejé reposar mi vida,
Y de tus labios tintos
Sorbí la sangre nutricia

¿Olvidarías a tu amor
Al que mora en el limbo
/de tus ojos,
Segarías tu corazón
Despedazando el mío?

 

Nota: Kilku Warak’a, Seudónimo de Andrés Alencastre Gutiérrez