"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
jueves, 22 de junio de 2023
RIGOBERTO PAREDES
Frente
en 3D
I
Las
aulas al aire libre, sin puertas ni ventanas.
Las pizarras de ladrillo y cemento,
pintadas unas, con buen o mal gusto,
y otras sin pintar, bien o mal repelladas.
La luz es del solazo de mediodía,
y la oscurana, de la medianoche:
todo el mundo ojo-al-Cristo,
juntos y revueltos
como profesores, como alumnos
enseñando-aprendiendo por igual
las primeras letras
en los cursos intensivos de la Resistencia,
esta gran campaña nacional de alfabetización.
II
Quien
tenga oídos, que oiga, ¡escuche!:
porque estas primeras letras
también entran con música.
Karla y los Pavel, Polache y el de Mezapa
se tercian sus guitarras,
afinan sus gargantas
y, mano en la clavija, apuntan
y el mejor tono da certeramente así:
la nota en do de pechos consonantes
y en re de sostenida Resistencia.
La segunda descarga
sale de la báquica flauta de Mariano
y del violín de Sergio.
Y esos allá, detrás de su armadura militar,
esos allá con su música de balas,
y nosotros aquí, cantando
nos tienen miedo porque no tenemos miedo
III
Ah,
y las mujeres, todas, todas
avanzando a carterazo limpio
entre fusiles y toletes,
gritando a voz en cuello
sus canciones de cuna a la Resistencia.
Unas, con sus hijos de pan en mano,
otras, olorosas a limpio o a nido de amor,
y aquellas, las muy entradas en años,
las abuelas, nietas legítimas
de doña Josefa y la profe Visitación.
Ah, las mujeres, ellas
las de antes y después del veintiocho.
LUIS MÉNDEZ
Estación
cero
En
la estación cero
atragantado de tanta noche
Nadie se niega el mirar del sol.
Compañero Manuel
Nadie se sienta a la mesa,
amanece y no es primavera.
Llueve salitre
en la desnuda piel
desde un 28 de junio.
amortajados días
de incienso disperso
extraños amaneceres.
Noches son los días
donde la muerte arrecia
por campos y ciudades.
En las calles
un verso distendido
llora a sus muertos.
Mientras,
nuncios premonitorios
en las fauces contaminadas
de un Cardenal Rodríguez
anuncian la barbarie.
Mares embravecidos
arrecian contra puertos
donde murallas en rojo
levantan cantos incólumes
de la victoria.
Compa Manuel,
Hermano,
desde aquí
hasta allá
te decimos que
en la batalla nadie se rinde,
que somos patria
al frente
con el frente
Venceremos
ALANU DI MEGLIO
Migraturi/Migraturas
Tenían
esa mirada
que adivina el tiempo
esas manos callosas
torpes al abrazar
y que nada hería
de tanto sufrir.
Tenían
ese gesto
colmado de decir
y lleno de silencio
por creer que el mar
ya tan sólo oye
esa palabra muda.
Márchense
hijos…
Aquí se nos cuajan el sol y la sal
Con esa miseria en salmuera
un futuro tenéis por aclarar.
Ustedes
se han ido
todos.
Una mañana
sin tan siquiera una guerra
de pronto un viento les aspiró
¡Sírvenos!
mis redes
sólo tienen recuerdos de arena
¡Sírvenos otra vez!
mis riñones
sólo tienen recuerdos de redes.
¡Pescado
fresco!
Aunque
vuelvo a arreglar
mi pelo en desorden
jurando contra el viento,
Aunque
sigo derecha
orgullosa e impávida
detrás de mi delantal,
Aunque
canto en francés
y fumo cigarros americanos
delante de mi balanza,
apesto
al pescado
de mi marido.
¡pescado
fresco!
De
una ventana a otra,
las pescaderas
se lanzan el hilo
de sus clamores.
Después,
tienden,
una a una,
la ropa sucia,
de sus chismes.
No
está aturdida
no baja la cabeza soñolienta
no hay ni gritos ni arañazos
que desgarran la realidad voraz
como el mar.
Con
las manos juntas
alzada la mirada
desde el hondo canto
dejando llorar
sólo una sonrisa
la viuda consiente
¡Mira!
El Santa Lucía entra al puerto
¿no habrá nadie
para alargarle una soga?
como un abrazo de la tierra
Aguja
en mano,
red tensada,
entre pies y manos,
de la mañana a la noche,
malla tras malla,
y una vieja canción en boca,
remendabais el invierno.
La
salpicadura de la ola
por tu rostro
es la maraña de tu llanto.
Versión
del corso por François Michel Durazzo
JUVENTINO GUTIÉRREZ GÓMEZ
Secuelas
Ya
lejos
−vuelto a mi lugar de origen, en tierra firme−
el
mar comienza a acomodar su salitre
sobre mis ojos,
suelta a mis oídos, su taládrica respiración,
choca constante en mis sueños
sus ensortijados oleajes.
Poco a poco comienzo a hundirme.
Versiones
del mixe al español por el propio autor
JORGE CASTAÑEDA
II
En la Membrana de la Alucinación
A lo
largo de viajes sin temperatura
Y con el espejo castrado de un músico callejero
Se aclaraba tu murmullo
(…en la introducción a mi árbol
de hueso cocido por Cabalistas
peripatéticos…)
terráqueo
y ebrio de Dios.
MÓNICA LICEA
El
pájaro
Esta
mañana mi perro me despertó con un pájaro muerto en el hocico.
Lo trajo a mi cama y se sentó.
Nos miramos largo rato.
Tomé el ave entre mis manos
intenté cerrar sus ojos sin resultado.
Su mirada atravesaba la ventana, donde el arbusto reverdecía.
Han
pasado dos semanas y su cuerpo sigue endureciéndose
en un rincón de la casa.
¿Es
mi hermano el cadáver del pájaro que no puedo enterrar?
Puliré
este dolor hasta volverlo transparente.
Lo convertiré en una joya que cuelgue de mi cuello.
De: “Hermano”.
