martes, 3 de noviembre de 2026

ISABEL MARINA

 


 

Tu propia voz

 

Todo lo que no hiciste entonces
lo estás haciendo ahora.

Arden en las manos las figuras
de un tiempo perdido, a lo lejos.

Las canciones son el eco
de una adolescencia que no recuerdas.

Gime en el patio del colegio
la estrella que te acompaña.

Sabe que de nada sirve preocuparse
o tratar de combatir las olas del mar.

Que en la madurez del cuerpo
se adivina ya su descomposición.

Y que es tu derecho y tu deber
escuchar tu propia voz.

 

de: “Mujer frente al espejo”

 

 

KANEKO MISUZU

 

 

 

Niñas

 

Trepar a los árboles
no es algo que hacen las niñas.

Una niña que anda en zancos
es una marimacha.
Y si juega con el trompo
es una tonta.

Todo eso lo sé,
porque me lo dicen
cada que lo hago.

 

Versión de Alonso Núñez Utrilla

 

JORGE ESQUINCA

 

 

 

VIII

El espino sin podar se extiende
en un orden glorioso.

Imitar al árbol en su sapiente acontecer.
Atender a la raíz, a su inhumada paciencia.
Las ramas del árbol atraviesan el cielo,
y son atravesadas por el cielo.
Hasta que el relato sea esa rama negra,
ese giro imprevisto.

 

Comentarios a diez líneas del «Wen Fu», de: “Oscuro mundo hechizado”.

 

Nota del autor: El «Wen Fu» es un tratado sobre el arte de las letras. Fue escrito por el poeta chino Lu Chi, quien nació en el año 261 d.C.

 

OKSANA MAKSYMCHUK

 

 

 

Pietaje no verificado

 

Cuerpos en la calle
Árboles tatemadas

Cuadrados negros
en vez de ventanas

Botones negros
en vez de ojos

Cabello que vuela
en el viento, viento

Drones flotando
en el viento, viento

Cuervos que se remontan
en el viento, viento

La guerra rueda
por la calle

como cabeza cercenada:
arbusto rodante de huesos

que riega sus esporas
convirtiéndolo todo

en basura

 

De: “Still City”

Versión de Elisa Ramírez Castañeda

 

Nota: “Still City” by Oksana Maksymchuk, © 2024. All rights are controlled by the University of Pittsburgh Press, Pittsburgh, PA 15260.

 

SANDRO CHIRI

 

  


Lengua solitaria

Yo no sé con qué lengua hablarte, Poesía;
no sé si con el árido arameo con que Cristo
en sus días de carnicero
socavó conciencias y labios;
o con el feroz lenguaje de los fenicios
que en las noches sin brújula
almacena y corrompe.

Yo no sé con qué voz musitarte, Poesía;
no sé si gastar
la lengua del alegre vulgo
áspera y fluida
o la lengua de Dios
sin norte y sin freno
que lastima o denuncia.

Dime, Poesía,
con qué palabras solitarias
quieres que finja mi canto,
con qué lengua quieres que mienta y arrulle.

 

De: “Sala de espera”

 

VÍCTOR BRIONES ANTÓN

 

 



FOMO¹

 

Cuando supe a ciencia cierta
que estar tirado en el sillón
toda la tarde sin hacer
nada de lo que manda la culpa
no conlleva pena
de prisión ni multa ejemplar,
empecé a atreverme
a caminar delante de esos hombres
que saben de todo más que nadie
sin que importara lo más mínimo
su opinión y sus consejos.

Cuando llegué a la certeza
de que cuidar y ser cuidado
es parte de lo que nos hurtan,
de que lo nuevo no vale un duro
si solo nace para esquilmarte,
para depredar tu atención
y que no la pongamos en los regazos,
pude dejar de hacer para ser visto,
cortocircuitar el ansia,
permitir a los ríos su discurso,
y a las vidas sus dignidades.

Aprendí a desembocar en la ignorancia.

Algo sospeché con eso que decía
Le Guin sobre sus cuentos:
que no eran necesarias
tantas epopeyas, que ya es hora
de ánforas y de renuncias,
que ya no tiene sentido adorar
la cultura del mordisco y la lanza.

Cuando vi que es posible dar de lado
a toda esa inercia de polígonos
y sueños en salmuera, cuando no caí
apuñalado por el enemigo fantasmal,
cuando no se cumplió la amenaza
y la doctrina siguió su curso bala
imposible de doblegar, respiré y
me dispuse a ser tachado
de persona improductiva.

 

De: “Galgos”

 

1.- Nota: FOMO (por sus siglas en inglés, Fear of Missing Out) es el miedo a perderse algo. Se define como una ansiedad o malestar psicológico al pensar que otras personas están viviendo experiencias divertidas, interesantes o importantes de las que uno está ausente.