Si
no pido permiso nadie puede negármelo
Avanzo
a una velocidad
en la que solo puedo
tomar decisiones
en milésimas de segundo.
He
cambiado el miedo
a estrellarme por
miedo a que nadie
pronuncie el nombre
que he elegido.
No
quiero ser
el tipo de hombre
que nadie piensa que
sea un hombre.
De:
“Nombre muerto”
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