Derrota
Casi
al extremo de sus vértebras
con la violenta extenuación del tigre
mi amante sube la montaña
memoriza líneas interminables
hurga al final de sus recuerdos lo que el día aniquiló
tan
cerca el árbol
tan veloz la tierra
no encuentra rama donde asirse
y cae herido por el curso de esta historia.
Bestia,
perro, amor mío
no tengo un nombre que lo abarque
salvo el que vaya a interpretar mañana.
Viene
por mí cuando hay tormenta
su rastro, entonces, olerá como los charcos
mis huellas serán lavadas
podré ocultarme en las columnas
cuando arranque la función
y su mujer lo aclame
tan
firme el suelo
tan frágiles los muros
no encuentro viga dónde asirme y caigo herida en mi papel
tras el telón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario