miércoles, 28 de junio de 2023

AURELIA CORTÉS PEYRON

 

  


Bosque de niebla o mesófilo de montaña


 
Todo apunta hacia el cielo y hasta el alma se nos vuelve vertical,
nuestros pasos se hacen cortos y la savia
contra toda ley física
sube el tronco, irriga las habitaciones
de la hoja,
el agua nunca está quieta,
la humedad engendra tintas vivas,
colindan especies boreales
y las plantas epífitas, aéreas
se aferran a los árboles
como si fueran tierra firme.
Los helechos curvan el aire,
el aire acuna sus esporas.
Los pinos trazan sus casas triangulares
de agujas y sombra.
Por todo esto, nos permitimos llamarle
bosque y selva.

 

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