Línea
imaginaria
El
carruaje entre dos filas de árboles
ya no aviva el paso hacia el mañana.
La piedra y un trozo de asta calcinada
al caballo le hicieron perder su aplomo,
su vertical cordura, su símbolo discreto,
su línea imaginaria.
Nada
hizo el golpe de la vara gruesa,
ni la espuela asegurada del talón.
¿Cómo
podré disimular la rotura de la rueda,
de su diente y de su espiga?
¿Los
ángeles y los hombres sostendrán
el círculo y el eje?
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