jueves, 21 de septiembre de 2023

SAÚL ORDOÑEZ

 

 


 

Y, un día, alguien preguntará —¿Te enteraste? —¿De qué? ­—Se murió Saúl —o dirá —¡No mames, se murió Saúl! —¿De qué? —De soledad. De silencio. De pena.

¿Quién me cerrará los ojos y tendrá para conmigo la piedad final que he tenido para los míos? ¿O se darán cuenta por el olor, cuando el hambre haya roto el vínculo y mis perros me hayan devorado el rostro, lengua y dedos?­

 

De: “El castillo de la impureza”

 

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