Una
adaptación de “El llanto de la excavadora”, Pasolini (1956)
maravillosa
y mísera ciudad
qué me has hecho
poniendo ojos en mi noche aún infante
desnudando lagos en mis cementerios
arrebatándome el juego
de esconderme entre los hombres
tú
que me has hecho crecer navajas
que me has regalado la perversión
de acorralar a la palabra
de seducir a los muertos
por
qué te burlas entonces
si te pregunto por la Historia
si regreso a hurgar bajo tu lengua
a reclamar que me enseñes ese rostro
maravillosa
y mísera ciudad
a ti te nombro
No hay comentarios:
Publicar un comentario