After
Rush
para Alejandra
A
toda calamidad que te toca sin destruirte
le corresponde un signo ambivalente
de liberación y oprobio.
Si
algo no te mata
se dice que te fortalece,
y en tu mirada, detrás del miedo y el recelo,
vislumbro la energía inusitada
de un Poder que en ti se alza
como el clamor de un millón de esclavos.
Cada
caída…
En
cada íntima catástrofe
percibo una señal intermitente
de caos y armonía.
Y en esta paradoja
se funda la idea de persistencia
que nos mantiene,
a ti y a mí,
un día a la vez,
de pie sobre esta tierra.
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