Soberbia,
humildad
Vedle:
es el hombre, en su ambición demente,
que el arduo arcano de la ciencia humana
toda una vida en apurar se afana,
con fatiga del cuerpo y de la mente.
¡Ya
está el saber en él!, y lo que siente,
al contemplar su aspiración insana,
es que toda su ciencia es ciencia vana,
y a tierra torna la abatida frente.
Así
la espiga, en su vital anhelo,
cuajarse siente el grano, y ya se empina
y recta sube en dirección al cielo,
sin
pensar que a humillarla la avecina
su misma savia que fecunda el suelo…
¡y al propio peso la cabeza inclina!
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