[Responso]
Un
meteorito
cayó a pocos metros de mi padre.
Era
una luz pulida por el vértigo.
Pero
nada ha respondido mi padre.
Por
su silencio, silencio pertinaz,
imagino que nada lo perturba.
Habrá
supuesto que las palomas del tejado
alejan así la lluvia con granizo.
Palomas de cristal como la turba
lanzada al cielo por la dinamita.
Cerca
de mí cruzan las vacas
cuando huyen de los tábanos.
Cerca de mí, hastiadas del secreto,
mudan de piel otras serpientes.
Relámpagos
les llamo mientras duermo
para que despierte mi padre
y algo me diga sobre el meteorito.
En
vano pronuncio vocales que iluminan.
La ausencia es una realidad
material
como
un espejo fijado en la pared,
como la frase inscrita en una losa.
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