La idea de una afección cualquiera del cuerpo humano
no implica el conocimiento adecuado del cuerpo exterior.
Libro
II, prop. 25
HAMBRE
que me es ajena
pero que sacio con dolor en mis pezones
hambre que arrullo
desde
la apertura del sacro
el cordón tasajeado
se conecta a tu espalda
duermes
y no sabes
qué significa estar fuera de mí
te toco sin saber
qué significa la distensión en tus costillas
seco
tu pelo oloroso a bayas falsas
derroto la distancia que intenta distinguirnos
en
el ejercicio de poseer tu cuerpo
tú me apresas
cuerpo
alma cosa entre las cosas
amor
es patrimonio de los cuerpos
excrecencia
de la voluntad
el
pensamiento
yo pienso
como
la vaca
como la cerda
como la perra que suspiró profundo
un momento antes de morir
condenada al silencio de su bestialidad
la
bestia agacha su cabeza y ama.
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