Presente
En
la primera página
de mi regalo de confirmación:
“Para Wendy, con cariño,
de Nanna. Salmo 98”.
Lo
busqué, al final.
Cantate Domino.
Conocía los dos primeros versos
y pasé rápido por el resto.
Treinta
y cinco años después,
en vísperas, el día 19,
el coro canta el salmo de Nanna.
Por fin, presto atención
a
las palabras que eligió.
Cantad al Señor
un cántico nuevo. Nanna,
era justo lo que quería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario