Invierno
Un
ratón en la cocina hace como que no me ve. En el filo de su ojo, veo la prisa
en recoger migajas. Parece que pegara su brazo al torso y escogiera manzanas en
el mercado. Llámame ilegal, no indocumentado. Acta de nacimiento, tengo;
huellas dactilares, en sus archiveros. Suena el teléfono y es un número de
México: “Espero que el frío no esté muy duro”. Madre, no ha caído la primera
nevada y los ratones ya barrieron el piso.
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