domingo, 22 de marzo de 2026

JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL

 

 

 

XL

  

Achebe, gran compañero,
no fue tu culpa
que todo se desmoronara
y que los fuegos pasados
descubran que andamos desnudos
y buscando a los dueños de las cadenas.
Fuimos a Kinshasa
a ver al señor de los dineros
robados a los negros
y no vimos su tumba
porque salió despavorido
en busca de redenciones de última hora.
¿Y sabes?
Soyinka Aké,
el de los pelos desnegrados,
me dijo que se acercaba nuestra hora.
No pude saber la hora de qué
pero giré el cuello
y descubrí que Nigeria se derretía
como esta estatua
que acusaba a los gomorrinos
de clase media para arriba.

 

De: “Nuestros amigos los nautas”

 

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