[Abro los ojos bajo la luz]
Abro los ojos bajo la luz y veo a mi madre
su mano bendice con laurel y tomillo la olla caliente
su voz corona la tarde con guirnaldas de hibiscos
Crece un resplandor en la mirada trémula
en la boca una sonrisa como jacalosúchil en flor
Pero detrás de la cascada de jazmines
percibo su vocación de tormenta
diviso una bandada de zanates que sacude el silencio
Detrás de ese olor a sopa que desprende
la silueta de mi madre
atisbo su fútil intento por abolir el llanto
el luto por los ángeles moribundos
el olvido intencionado que no arranca las espinas
Y a pesar de los halcones que rasgan las horas
la casa es una fiesta como lo fue en otros veranos
Mi sombra es una cigarra que vuela
sobre cacerolas humeantes
con mis alas recojo semillas y pitahayas maduras
bebo la savia que nace en el sueño fértil
y luego me refugio entre leños y follaje
Pronto la cocina olerá a tuétano y chile tatemado
las hojas de cilantro pintarán el molcajete
y nuestros labios se humedecerán con la jamaica
[Ya no falta nadie en la mesa
aquí meriendan todos los fantasmas].
No hay comentarios:
Publicar un comentario